Orgullo 2025, que la libertad de amar no sea un privilegio

Orgullo 2025, que la libertad de amar no sea un privilegio
27 junio 2025 Concilia2

Este 28 de junio, el Día del Orgullo LGTBI+, no solo conmemora dos décadas desde la aprobación del matrimonio igualitario en España, sino que también pone el foco en realidades aún invisibilizadas: el sexilio y las dificultades de ser LGTBI en el ámbito rural.

Dos décadas de matrimonio igualitario en España

Este año coincide con dos décadas de matrimonio igualitario en España, una conquista histórica que marcó un antes y un después en los derechos LGTBI.

En 2005, España se convirtió en uno de los países pioneros en reconocer legalmente el matrimonio entre personas del mismo sexo. Fue un logro fruto de la lucha colectiva, de la visibilidad y del activismo incansable. Este año, veinte años después, el Día del Orgullo hace referencia a quienes abrieron camino; todas aquellas personas mayores LGTBI que vivieron la represión, el silencio y el miedo, pero también la resistencia y la esperanza.

Sus historias son memoria viva de lo que costó llegar hasta aquí. Muchas de estas personas han envejecido con la satisfacción de haber sido protagonistas de un cambio social profundo, pero también con desafíos específicos: el aislamiento, la falta de recursos inclusivos, o el miedo a tener que volver al armario en ciertos espacios, como residencias o entornos rurales.

Más allá de las grandes ciudades: ser LGTBI en el ámbito rural

En esta línea cobra sentido el lema elegido este año por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+): «Ser LGTBI+ más allá de las Grandes Ciudades» subrayando lo necesario que es hacer referencia a las personas LGTBI que viven fuera de las grandes ciudades en España. Es precisamente en estos contextos donde más se perpetúa su exclusión.

La centralización de recursos, referentes y espacios seguros en los núcleos urbanos deja a muchas personas LGTBI del entorno rural o de pequeñas ciudades en una situación de soledad y vulnerabilidad. ‘La Federación Estatal LGTBI+’ reivindica así este lema, reclamando el acceso igualitario a servicios que son esenciales. Esto pasa por asegurar el acceso a educación, jurisdicción, salud y ocio sin que suponga una barrera. Ya que en la actualidad las personas LGTBI sufren todavía discriminación estructural.

Reclamar una sexualidad LGTBI libre y visible en pueblos y pequeñas ciudades es apostar por un modelo de igualdad que no dependa del código postal. Significa exigir educación afectivo-sexual en todos los centros educativos, espacios culturales inclusivos en todos los municipios, y políticas públicas que garanticen la protección y el bienestar de toda la comunidad, vivan donde vivan.

El sexilio: cuando la orientación sexual obliga a migrar

El sexilio es una realidad que afecta a muchas personas LGTBI que se ven obligadas a abandonar sus lugares de origen debido a la discriminación o persecución por su orientación sexual, expresión o identidad de género. Por ello, el día del Orgullo LGTBI+ nos recuerda que hay que seguir trabajando por la igualdad con determinación. La lucha LGTBI es necesaria para seguir construyendo puentes entre generaciones, entre territorios y entre vivencias diversas.

Durante décadas, las grandes ciudades han sido refugio y epicentro de los avances del colectivo LGTBI+. Madrid, Barcelona o Sevilla han acogido las grandes manifestaciones, los espacios seguros y los referentes que tanto significaron para quienes crecían en entornos donde ‘ser diferente’ era motivo de exclusión.

Es necesario reivindicar la igualdad en todo el territorio, porque en los pueblos y pequeñas ciudades aún persiste el miedo al qué dirán, el silencio como escudo y la invisibilidad como forma de supervivencia.

Este lema pone el foco en la necesidad de recursos, referentes y políticas públicas que lleguen también a lo pequeño, a lo rural.

Un orgullo intergeneracional, territorial y diverso

Ambas realidades, la de las personas LGTBI mayores y la de las personas LGTBI viviendo fuera de las grandes ciudades, nos llevan a reivindicar un Orgullo más amplio y consciente. Para mirar más allá de los focos principales y que escuche a quienes viven en la periferia y que no olvide a quienes llevan toda una vida resistiendo.

La diversidad también se construye en los pueblos pequeños y gracias a las reivindicaciones de quienes abrieron paso. Y es que, dos décadas después, muchas de esas personas que alzaron la voz entonces siguen hoy su reivindicación, aunque a menudo sean invisibilizadas. Las personas mayores LGTBI han sido pioneras, testigos y protagonistas de cambios profundos, pero al igual que en las pequeñas ciudades y entornos rurales siguen enfrentando discriminación, soledad y falta de reconocimiento. Por ello, sigamos luchando, sigamos alzando la voz para conseguir una sociedad realmente libre, igual y diversa.

1 Comentario

  1. SUSANA 7 meses hace

    Un dia para reivindicar la igualdad, muy necesario en este momento en el que el mundo parece que se dirige hacia posiciones ultraconservadoras . No podemos perder nuestra libertad ni nuestros derechos

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