Las mujeres cineastas luchan por la igualdad

Las mujeres cineastas luchan por la igualdad
4 noviembre 2022 Laura L. Ruiz

Aunque la igualdad real no ha llegado a la industria del cine, cada vez son más las barreras que se derrumban. Muestra de ello es la pelea contra la brecha salarial entre actores y actrices o que cada vez contamos con más mujeres en la dirección, el guion o la producción de las películas. 

mujer cineasta

Cine por Mujeres

El festival Cine por Mujeres es un buen ejemplo de que las mujeres cineastas luchan por la igualdad. En su quinta edición, el festival, que surgió para visibilizar a las mujeres directoras, trae 69 películas en su programa, dos competiciones internacional y estatal, una docena de mesas redondas y, lo más importante, más de 46 directoras y expertas de todo el mundo. Como reconocen desde la dirección del festival, el interés por distribuir y consumir películas hechas por mujeres hace que les cuesta cada vez más conseguir obras, pero eso es una buena señal. Señal de que la igualdad en el cine avanza. 

Pero el trabajo que se hace en el presente, por las mujeres cineastas en la actualidad, también debe hacerse con las invisibles de ayer. Por eso, en el festival Cine por Mujeres hay sitio para presentar el proyecto de la Universidad de Columbia ‘Films Women Pioneers Project’. Se trata de una plataforma académica de investigación que quiere devolver la autoría a mujeres borradas de la historia. Ya han logrado recuperar 358 películas con trabajo de mujeres, que o estaban atribuidas a autorías masculinas, o bien estaban desaparecidas.

Todavía falta paridad 

Cine por Mujeres es el ejemplo más actual de este intento desde organismos y desde la propia industria por resaltar el trabajo de las mujeres en el cine. Pero hay más. Los Encuentros de mujeres cineastas por la Semana Internacional de Cine de Valladolid han logrado reunir a las mujeres más destacadas y sacar conclusiones contundentes. Es el ejemplo del III encuentro celebrado justo antes del covid, que contó con 20 mujeres directoras. Entre ellas algunas con más experiencia como Pilar Palomero o Leticia Dolera y otras noveles como Carla Simón, que arrasó con su película ‘Alcarràs’. 

En este encuentro se hacían preguntas como si era difícil para una mujer dirigir su primera película. O más si lo era hacer una tercera o cuarta. Y es que de 3.358 largometrajes realizados entre 2000 y 2018 solo 393 son realizados por mujeres, lo que supone el 12% del total. Solo un 22% de esos 393 films eran terceras o ulteriores películas. Entre 2010 y 2019 solo seis mujeres han sido reconocidas por la Academia como candidatas a mejor película documental. Y ninguna de ellas era cineasta debutante. En cuanto a financiación, el problema estaba ahí: las mujeres reciben menos que los hombres de media. Una falta de sensibilización con la igualdad. 

La financiación y la oportunidad

Cuando las mujeres cineastas luchan por la igualdad, una de las primeras cosas que se destaca es el aspecto monetario. Ya sea con la brecha salarial, ya sea con la falta de financiación. La asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales (CIMA) lo destacó en su último estudio. Mientras que en los proyectos liderados por hombres se confía, hacerlo en las mujeres supone una apuesta. El coste medio de las películas dirigidas por mujeres es 1.452.000 euros, mientras que en el caso de los hombres el coste medio es de 2.726.000 euros

Respecto a las ayudas, esta igualdad sigue sin llegar. Mientras que en las ayudas generales ha aumentado de un 13% a un 38% las recibidas por mujeres en cuatro años, están muy lejos de tener apoyo en todas las categorías audiovisuales. La paridad económica solo parece haber llegado a las ayudas y subvenciones selectivas, donde en 2018 solo las mujeres representaban el 23% y en 2021 se llegó al 51%. 

Falta de referentes

¿Por qué una niña no quiere ser directora de cine? Por lo mismo que no quiere ser científica o matemática, faltan referentes. Uno de los espejos de la industria son los festivales. También según CIMA, en los festivales internacionales las directoras y guionistas solo suponen el 30% del total. Aunque cabe resaltar que en España esta cifra ha aumentado recientemente al 48%.

Para que no haya excusa, se ha creado la plataforma Rampa. Se trata de un directorio de mujeres profesionales en todos los ámbitos del audiovisual que permite a la industria y a los medios de comunicación contactar con una directora, actriz o técnica de sonido según su localización. “Rampa es un recurso necesario, útil y sencillo de usar, que fomenta la especialización profesional de las mujeres y busca la vertebración paritaria de un sector muy atomizado, al tiempo que pretende favorecer su inclusión en el mercado laboral en puestos que no estén feminizados o que no sean exclusivamente de servicios”, explican en la web. 

Puestos masculinizados y mujeres invisibles

Mirando puesto por puesto, se trata de un sector con una distribución muy desigual de hombres y mujeres. Si analizamos los distintos departamentos que participan en el desarrollo de una película, vemos que la mayoría siguen muy masculinizados. Por un lado, está diseño de vestuario o maquillaje y peluquería, donde las mujeres representan el 82% y el 66% del total de trabajadores. Por otro lado, está sonido (17%), fotografía (16%) o música (12%)

Algo se ha avanzado en montaje (30%), producción (26%) o efectos especiales (29%). Donde se da una relativa igualdad es en dirección de producción (59%) y en dirección artística (60%). Por sectores, en la animación es donde más masculinización hay, donde solo existen un 26% de mujeres. Le sigue el documental (con un 31% de mujeres) y la ficción (con un 33%). Cambiar estas cifras es en lo que se encuentran las mujeres cineastas que luchan por la igualdad.

 


Laura L. Ruiz, periodista experta en igualdad

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