La conciliación laboral como beneficio social

La conciliación laboral como beneficio social
2 julio 2021 Laura L. Ruiz
conciliación como beneficio social

La mayoría de las personas trabajadoras ha empezado a valorar más las medidas de conciliación desde la pandemia por Covid. Incluso para decidir si marcharse de un trabajo a otro o para ascender en su empresa. El último informe de la Fundación Alares revela que el 88% de las personas que se encuentran trabajando consideran importante disponer de servicios que les ayuden a conciliar mejor

Teletrabajo, flexibilidad horaria, comprensión y valorar el trabajo productivo -y menos el presencialismo- son palabras clave. Tanto en la búsqueda de nuevos empleos, como a la hora de encaminarse en un sector u otro. Porque más que un salario emocional, la conciliación es más importante que nunca. Sobre todo para que las mujeres no tengan que abandonar sus carreras profesionales

El beneficio social de la conciliación

Las empresas deben escuchar los reclamos de las plantillas. Cada vez son más las mujeres y hombres que piden que sus compañías tengan consideración por sus situaciones personales. La mirada va mucho más allá de la crianza de hijos, cuidado de mayores o personas dependientes. Las empresas preocupadas por sus equipos deben ofrecer estos factores según Alares: 

Flexibilidad.

Para la mitad de los encuestados, el poder seguir trabajando pero con flexibilidad horaria según las circunstancias ha sido muy valioso. Según cerraban colegios, centros de día, citas médicas y muchas otras situaciones que pueden darse en el día a día. Saber que su valoración como profesionales no se verá mermada por atender asuntos personales o del hogar, es vital para empleadas y empleados. Flexibilidad horaria y de lugar, productividad frente al presencialismo y la autonomía, los pilares de la conciliación que deben resaltarse en una oferta de trabajo.

Diversidad.

Recursos Humanos o la dirección de una empresa no solo debe pensar en un tipo de familia para ofrecer medidas de conciliación. Tradicionalmente las personas con hijos menores han tenido ciertas preferencias y así sigue siendo en la normativa, pero es obligatorio que las empresas piensen más allá de esta situación. La diversidad tiene que ver con que puedan entender las necesidades de los y las trabajadoras más allá del modelo familiar tradicional. Además estos deben ser revisados y adaptables, ya que una trabajadora puede tener diferentes necesidades a lo largo de su vida laboral. Somos seres diversos y todos necesitamos conciliar, bien sea con la familia humana, con animales, con nuestro tiempo libre o nuestro activismo. 

Canal de comunicación.

En una oferta de trabajo se puede prometer muchos cambios, pero si no establecemos un canal ágil, directo y seguro para que la plantilla las reclame hemos fallado. La creación de zonas de confianza y seguridad con las y los trabajadores es fundamental para que la conciliación sea posible. Si no hay miedo a las represalias por mejorar su situación, es muy probable que el absentismo disminuya y la productividad aumente.

Servicios útiles para la vida de las plantillas.

Las empresas deben contar con planes de conciliación que permitan a sus empleados compaginar el trabajo con su vida personal. Esto significa ocuparse de sus plantillas de verdad; es decir, ofrecer cuidados a domicilio en caso de enfermedad del trabajador o su familia, asistencia telefónica para hacer gestiones administrativas o legales… Soluciones reales a problemas reales. 

Una inversión, no un gasto.

Aunque al hacer números pueda parecer que el teletrabajo, los servicios o la flexibilidad horaria puede tener un coste para la empresa, será mucho mayor los beneficios recogidos. A largo plazo, es la mejor fórmula para retener y captar talento, para tener mayor productividad y para proyectar la imagen de buena empresa que queremos en nuestro entorno. 

 

Teletrabajo sí, hiperconectividad no

Contrariamente a lo que la pandemia ha podido parecer, puede que esta adecuación a las y los trabajadores se frene en seco. Según el estudio de Sodexo titulado ‘Retos de las empresas españolas en la era COVID-19’,  el 51% de las empresas no piensa reforzar la conciliación y el bienestar físico y emocional de sus empleados con nuevas medidas tras la crisis sanitaria. Esto deja por el camino la adecuación del teletrabajo, las nuevas formas de conectarnos en el trabajo y las consecuencias de estar siempre disponibles. 

Pese a que se han dado pasos en la buena dirección, el 88% de las empresas españolas aún no tienen implementado un plan para minimizar el estrés de la hiperconectividad de sus empleados dada por el teletrabajo. Según el estudio de Sodexo, el 94% de las empresas ha implementado o tenía implementado el teletrabajo a causa de la crisis sanitaria y para el 36% de las empresas le está siendo difícil mitigar la hiperconectividad que están sufriendo los empleados a causa del trabajo en remoto. Las jornadas de teletrabajo que se alargan en casa y la imposibilidad de desconectar hacen más complicado conciliar la vida personal y laboral de los trabajadores.

Pese a que los beneficios de tener a la plantilla satisfecha con sus condiciones de trabajo están demostradas, no termina de calar en el tejido empresarial español. De nuevo según Sodexo, el 95% de las organizaciones que ofrecen servicios destinados a mejorar la conciliación ven un aumento en su productividad. ¿Qué más es necesario para dibujar la línea entre conciliación y beneficios empresariales? La productividad, la reducción del absentismo y el compromiso de cara a la empresa deberían ser el resto de ingredientes que hacen falta para ofrecer conciliación además de un buen salario en la próxima oferta de trabajo.

 


Laura L. Ruiz, periodista especializada en igualdad

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