28 mayo, día internacional por la salud de las mujeres

28 mayo, día internacional por la salud de las mujeres
28 mayo 2021 Laura L. Ruiz
salud mujeres

El teletrabajo, los derechos reproductivos o las tareas feminizadas están detrás de una desigual preocupación por la salud de las trabajadoras o de los trabajadores. Un hecho que debemos poner en evidencia en este Día Internacional por la salud de las mujeres.

La salud laboral de las mujeres

Todos los 28 de mayo se conmemora el día internacional de acción por la salud de las mujeres. Y es que como pasa en muchas otras facetas, las circunstancias concretas de las mujeres no siempre se contemplan. La salud de las mujeres, sobre todo en cuanto a lo laboral, los cuidados y la parte reproductiva no siempre ha estado entre las principales preocupaciones ni del sistema sanitario ni de la Administración. 

De hecho, la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo cita que estos cinco elementos determinan esta desigualdad a nivel laboral

  1. “Las mujeres trabajan en sectores específicos y en tipos de trabajos específicos”.
  2. “Las mujeres equilibran dobles responsabilidades en el trabajo y en el hogar”.
  3. “Las mujeres cuentan con poca representación a escala de supervisión y dirección”.
  4. “Las mujeres son físicamente distintas a los hombres, aunque existen más variaciones entre mujeres que entre hombres y mujeres (…)”.
  5. “Las mujeres realizan trabajos que se presumen erróneamente como seguros y fáciles”. 

Trabajos feminizados y enfermedades específicas

Desde el sindicato CNT afirman que “la investigación en materia de salud laboral es deficiente tanto en los sectores feminizados, como en los que la presencia femenina no es significativa”. En este sentido, los trabajadores y trabajadoras reclaman que se tenga en cuenta objetos como la carga mental o la carga de trabajo que conllevan los cuidados. La doble jornada de trabajo que muchas mujeres asumen con el trabajo asalariado y el que espera en el hogar. 

“Techos de cristal y suelos pegajosos, además de ser eufemismos que minimizan la ausencia de las mujeres en los espacios de toma de decisiones, tienen consecuencias graves en nuestra salud”, explican. Desde los colectivos feministas, en la misma línea, se critica que se minimiza los efectos de ciertos trabajos en la salud de las mujeres. Como las camareras de hotel o ‘kellys’, por ejemplo o que las reglas no estén acondicionadas. Lo mismo pasa con normativas que aunque legales discriminan: como las del uniforme. 

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De hecho, un reciente informe de Infojobs, asegura que la salud es una de las principales tareas pendientes del teletrabajo. El 27% de la población activa española destaca haber padecido problemas físicos tales como dolores musculares o problemas de visión con motivo del teletrabajo. En el caso de las mujeres, este porcentaje sube hasta el 35%, catorce puntos porcentuales por encima del dato facilitado por los hombres. Además, uno de cada dos encuestados afirma también haber sufrido problemas de carácter psicológico durante este último año: estrés, ansiedad o falta de motivación.

Acoso sexual y salud reproductiva

Tanto en la vida laboral como en la personal, hay dos facetas de la mujer que se reclaman en un día como el de hoy: los derechos sexuales y reproductivos. Ya sea con la denuncia del acoso o las agresiones sexuales que pueden darse en el trabajo o en otros espacios. Desde la ley, el artículo 148 de la Ley Orgánica 10/1995 del Código Penal, ya tipifica este delito y lo aumenta cuando existe una superioridad laboral. También la Ley Orgánica 3/2007 da un gran paso al prohibir expresamente el acoso sexual. “Cualquier comportamiento, verbal o físico, de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo”, lo define.

Por eso, además del bienestar y los derechos más básicos de las trabajadoras, hay que extender este concepto a los derechos reproductivos y sexuales. Desde Mujeres para la Salud, queda claro que las leyes y la sociedad deben plantear los mecanismos necesarios para que estar embarazada, tener enfermedades relacionadas con el aparato reproductor femenino o ser mujer no sea un factor de riesgo. De hecho, reclaman que leyes como la Ley de salud sexual y reproductiva, la Ley de Dependencia o la Ley de Igualdad entre hombres y mujeres, entre otros, vuelvan a estar cargadas de contenido.

Secuelas de la violencia machista

Otro punto importante de este día es la violencia machista y sus efectos en la salud de las mujeres. Independientemente de que el maltrato sea psicológico o físico, las mujeres maltratadas también tienen en común poder sufrir trastorno por estrés postraumático (TEPT). A partir de ahí, las secuelas y consecuencias pueden ser muchas. De hecho, la OMS (el organismo de la ONU sobre salud) declaró que a finales de la década de 1990 la violencia de género causó más muertes e incapacidad entre las mujeres de 15 a 44 años que el cáncer, la malaria, los accidentes de tráfico e incluso que la guerra. Puede ser el resultado de experimentar lesiones traumáticas o tener una experiencia impactante o atemorizante, como un abuso sexual o físico.

Otro de los efectos que hay que vigilar son los efectos del trabajo extenuante o poco seguros. De hecho, parece que el efecto de la pandemia en las muertes laborales no ha sido favorable. Según el Ministerio de Trabajo, en 2020 perdieron la vida 708 personas en su trabajo, un aumento del 2% respecto a 2019. Un balance de dos muertes al día como consecuencia de acudir al trabajo, “cifras inasumibles”, denuncian de nuevo CCOO y UGT. A nivel global, las jornadas de trabajo prolongadas han podido acabar con la vida de 745.000 personas según los cálculos de la OMS y la OIT. Los accidentes cerebrovasculares y cardiopatías isquémicas estarían detrás de estas cifras.

 


Laura L. Ruiz, periodista experta en igualdad

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