Empleadas del hogar y corresponsabilidad

Empleadas del hogar y corresponsabilidad
30 marzo 2015 Ana Olego

Las empleadas del servicio doméstico salen estos días a la calle con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Servicio Doméstico y para reivindicar la aplicación del Convenio sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos y el reconocimiento de la importante función que realizan. En España son 459.918 el número de personas dadas de alta en el Régimen de Empleadas de Hogar; más que en el Régimen del Mar y en el Régimen de la Minería juntos*; y sin embargo, son las trabajadoras con mayor precariedad laboral. Por ejemplo, no tienen nunca prestación por desempleo, en determinados supuestos se pueden tramitar directamente su alta en la Seguridad Social, pueden realizar “tiempos de presencia” más allá de las 40 horas semanales, el descanso entre una jornada y otra no supera las 8 o 10 horas —cuando para el resto alcanza las 12 horas— y tienen un salario mínimo interprofesional también inferior y diferenciado del resto (5,08 euros por hora). Aún más, por las características del trabajo (en el domicilio familiar) la Inspección de Trabajo tiene muy limitada su labor.

empleada de hogar 1

Más del 90% de las personas que trabajan como empleadas del hogar son mujeres, y de éstas un amplio porcentaje mujeres inmigrantes. Conocer porque es así resulta fácil. Históricamente, la mujer, dependiente económicamente del hombre que era quién realizaba el trabajo retribuido (productivo), se ha encargado de la casa y de las personas dependientes de forma gratuita (trabajo reproductivo). En las últimas décadas las mujeres han ido ocupando el espacio público pero los hombres no han reclamado su parte de responsabilidad en el espacio privado; y así, todavía las mujeres siguen asumiendo la mayor parte de las responsabilidades o contratando a otras mujeres —en peor situación laboral que la suya— para que los realicen. La corresponsabilidad, que en determinadas ocasiones debiera ser la alternativa, todavía no está suficientemente implantada.

servicio-domestico-2

No obstante, el trabajo reproductivo no es una cuestión baladí; constituye el conjunto de tareas necesarias para garantizar el bienestar y supervivencia de las personas e implica la gestión de un amplio conjunto de recursos económicos, afectivos y educativos. El sistema de mercado no puede funcionar sin una mano de obra que atendida sus necesidades en el ámbito doméstico. Por todo ello, contratar personal doméstico en condiciones dignas e equiparables al resto de los trabajadores y trabajadoras es reivindicación más que razonable e información para hacerlo en la debida forma no falta.

*Fuente de datos: Ministerio de Empleo y de la Seguridad Social.

2 Comentarios

  1. TeletiendaDirecto 2 años hace

    Más del 90% son mujeres, me ha sorprendido bastante.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*