Todas las violencias duelen

Todas las violencias duelen
18 diciembre 2018 Jessica Murillo

El 20 de diciembre de 1993, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer. En el artículo 1 de la misma se afirma que la violencia contra las mujeres es “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”. Así pues, la ONU define la violencia de género, como aquella que sufren las mujeres por el mero hecho de serlo y la sitúa como una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres. Los agresores consideran a las mujeres como seres inferiores fruto de la educación y cultura machista que atribuye y adjudica roles diferentes para hombres y mujeres.

Ilustración de la página interactiva de ONU Mujeres titulada “Violencia contra las mujeres: Hechos que todo el mundo debe conocer”. Imagen: ONU Mujeres.

Se entiende, por tanto, por violencia a las mujeres la violencia por parte de sus parejas o ex parejas masculinas, el abuso sexual, los matrimonios forzados, la mutilación genital y el planchado de senos, la trata y prostitución, la utilización del cuerpo de las mujeres como arma de guerra y un largo etcétera que suponen una vulneración de los Derechos Humanos. Tanto es así que la propia Naciones Unidad añadió que la “violencia contra las mujeres es el crimen contra la Humanidad más extendido, tolerado e impune”. Asimismo, en su artículo 2 recoge:

“Se entenderá que la violencia contra la mujer abarca los siguientes actos, aunque sin limitarse a ellos:

  1.  La violencia física, sexual y psicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer, los actos de violencia perpetrados por otros miembros de la familia y la violencia relacionada con la explotación;
  2. La violencia física, sexual y psicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros lugares, la trata de mujeres y la prostitución forzada;
  3. La violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra”.

Esto significa que la violencia a las mujeres está presenta a través de muchas manifestaciones:

  • Violencia física: todo acto de fuerza con el objetivo de hacer daño a través de golpes, empujones, tirones de pelo, quemaduras, tortura, asesinato…
  • Violencia verbal: se basa en las acusaciones, insultos, amenazas…
  • Violencia psicológica: toda conducta, verbal o no verbal, que produzca sufrimiento o menosprecio a través de amenazas, humillaciones, insultos, desprecio, manipulaciones, amenazas, celos, insultos, prohibir salir con las amistades, obligar a cambiar la forma de ser o de vestir, minar la autoestima…
  • Violencia social: se expresa a través del aislamiento de las amistades, la familia…
  • Violencia ambiental: agresiones que tienen por fin causar miedo o sumisión a través de lo que rodea a la víctima como puede ser pegar un puñetazo a una puerta, tirar el móvil al suelo, romper una silla… es una forma de poner en antecedente a esa mujer sobre qué es lo que podría pasar si no obedece a las órdenes del agresor.
  • Violencia espiritual: obligar a que acepte un sistema de creencias o una práctica religiosa determinada.
  • Violencia económica: es la privación o control del dinero.
  • Violencia sexual: cualquier acto de naturaleza sexual forzado o no consentido como tocamientos, acoso, violación, mutilación genital, planchado de senos, abusos, chantaje sexual…

La existencia de estos múltiples tipos de violencia no significa que sean excluyentes. De hecho, en la mayoría de las ocasiones están relacionadas, combinando varias formas de agresiones.

La violencia sobre las mujeres también es global. Se produce en todas las culturas y niveles socio económicos. Los datos sobre la violencia a las mujeres en el mundo lo dejan claro:

  • No existe ningún país en el mundo en el que mujeres y hombres tengan los mismos derechos y oportunidades. En todos, sin excepción, las mujeres se encuentran subordinadas
  • Todavía existe brecha salarial, techo de cristal y falta de conciliación y corresponsabilidad
  • Más de 1/3 de las mujeres del mundo ha sufrido violencia por parte de su pareja o ex pareja
  • Aún hoy, 603 millones de mujeres y niñas viven en países donde la violencia contra ellas no se considera delito.
  • Más del 70% de las mujeres de todo el mundo ha sufrido alguna experiencia física o sexual violenta, el 50% de ellas menores de edad
  • Además, más de 60 millones de niñas en todo el mundo están casadas a la fuerza antes de los 18 años
  • Las mujeres y las niñas componen el 80% de las 800.000 personas que cada año son víctimas de trata, el 70% de ellas con fines de explotación sexual
  • Asimismo, 140 millones de mujeres y niñas de todo el mundo han sido víctimas de mutilación genital femenina

Esto significa que mientras que existan mujeres violadas, mutiladas, explotadas, traficadas, asesinadas o maltratadas por sus parejas, discriminadas y tratadas como inferiores, que cobran menos por igual o similar trabajo, que son invisibles en la Historia y en el lenguaje… seguirán siendo necesarias declaraciones como la de Naciones Unidas y, sobre todo, políticas efectivas y una educación en igualdad.

 

Jéssica Murillo, experta en igualdad e intervención en violencia de género

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