De Bruce Springsteen y otros padres

De Bruce Springsteen y otros padres
13 junio 2016 Ana Olego

¿Quién es Stewart Friedman?

Stewart Friedman es doctor por la Universidad de Míchigan, autor de varios libros —el último, Leading the Life You Want: Skills for Integrating Work and Life— y elegido por Working Mother como uno de los 25 hombres más influyentes de EEUU por su labor a favor de padres trabajadores.

Friedma afirma que se ha escrito mucho sobre cómo ayudar a las mujeres a compaginar con éxito trabajo y vida familiar, pero los hombres son tan protagonistas de esta historia como ellas y resulta esencial contar con su colaboración.
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Los hombres ¿no quieren o no pueden?   🙄 

Los Leading the Life You Want: Skills for Integrating Work and Life tradicionales son también un lastre para los hombres. Al igual que a las mujeres, a los hombres se les penaliza por solicitar o tener horarios flexibles. Los hombres se preguntan: «¿Y si resulta que no soy un buen padre? ¿Y si mis amigos me ven poco masculino? ¿Y si mis hijos no me quieren porque no soy el que lleva dinero a casa?».

Ha surgido toda una nueva industria formada por Webs, libros, artículos y papás blogueros que se quedan en casa cuidando de sus hijos. Sitios web, libros y artículos por y para padres.

Así pues, ¿de dónde saca un hombre el valor para actuar a pesar de estas preocupaciones y estos obstáculos reales? ¿Cómo puede un hombre pedir la ayuda que necesita para desempeñar un papel más activo en su casa y que la empresa lo vea como un beneficio y no como un inconveniente? ¿Cómo logramos empoderar a los hombres de manera que conciban una vida laboral y familiar compatible incluso en entornos de trabajo poco colaboradores?

¿Te sientes identificado con esta situación? Bueno, algo podemos hacer. Continúa leyendo ….

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Quiero ser un hombre corresponsable ¿qué puedo hacer?  💡 

En primer lugar, decidir lo que de verdad le importa a uno, identificar lo que no funciona y lo que le gustaría hacer para mejorar la situación. ¿De qué maneras no estoy viviendo de acuerdo a mis valores? ¿Y si a mi pareja le disgusta mi falta de dedicación y disponibilidad? ¿Siento que estoy perdiendo un tiempo precioso con mis hijos? ¿Me distraigo pensando en el trabajo cuando estoy en casa?¿Me preocupo por la familia cuando estoy en el trabajo? Hacerse a menudo esta clase de preguntas genera estas respuestas automáticas:

➡ No hay solución posible porque mi jefe nunca accederá a los cambios.
➡ No puedo pedir algo para mí y para mi familia porque sería egoísta.
➡ Sé que no soy feliz, pero no veo otra solución que no sea dejar el trabajo.

Debemos hablar con aquellos que más nos importan sobre lo que de verdad esperan de nosotros, sobre cómo hacemos las cosas y cómo podríamos mejorarlas. En muchas ocasiones, lo que pensamos que esperan los demás de nosotros es mejor —o al menos distinto— de lo que en realidad esperan. Por ejemplo, uno puede pensar que cuando se queda a trabajar hasta tarde sus compañeros lo interpretan como señal de dedicación y gran rendimiento, cuando en realidad es visto como señal de ineficacia: «¿No podrías trabajar más deprisa y así no quedarte hasta las tantas?».

Tenemos que averiguar exactamente lo que las personas que más nos importan necesitan de nosotros. Una vez que sepamos más sobre lo que se espera de nosotros, estaremos preparados para el paso siguiente.

padre1Friedma recomienda hacer un experimento. Introducir un cambio pequeño durante un periodo breve (una semana o un mes) y estar atento a los beneficios que comporta no a uno mismo, sino a personas clave en el trabajo y a las que nos importan en otros ámbitos de la vida: los amigos, las familia, la pareja serán los jueces. Si después de la duración acordada, el experimento no funciona,  se volverá al estado anterior o se probará otra opción.

Cuando se invierte con inteligencia en ser un padre mejor, o un amigo mejor, o un corredor de maratones mejor, nos volvemos más seguros de nuestras capacidades como padres, amigos o deportistas, por ejemplo. Este aumento de la confianza se contagia a otras esferas; uno está menos distraído en el trabajo, tiene más energía y se concentra mejor, tanto en los asuntos laborales como en los familiares. A medida que aumenta la seguridad, nos preocupa menos lo que los demás puedan pensar sobre el tiempo que pasamos en casa en detrimento de las horas de oficina.

¿Estás ya listo para introducir cambios en tu vida?¿por cuál vas a empezar?

Beneficios de los hombres colaboradores 

Para las empresa ayudar a los hombres a colaborar más en casa es un síntoma de buen olfato para los negocios. Animar a los hombres a probar pequeños cambios que enriquezcan su vida familiar, reforzar sus lazos con la comunidad y mejorar su estado de salud es un síntoma de inteligencia, porque todo esto redunda en beneficio de la empresa. Y, por supuesto, también los hijos salen beneficiados. Como sociedad, todos ganamos.

Si quieres leer el caso de Bruce Springsteen pincha aquíTener éxito en el trabajo no es suficiente, hay que tener éxito en la vida.

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