Cine con perspectiva de género: el rol de las mujeres

Cine con perspectiva de género: el rol de las mujeres
8 julio 2019 Jessica Murillo

El verano es para disfrutarlo, también a través del cine. Y es que, con la llegada del calor arrancan también los cines de verano en muchas ciudades del país que ya se han convertido en una tradición. Habitualmente, cuando consumimos cualquier película nos dejamos llevar por la historia que nos cuentan y la emocionalidad que nos transmite la música y la interpretación de las actrices y los actores. Sin embargo, también es necesario detenernos previamente a entrenar la mirada crítica para ver los roles y los estereotipos que se difunden sin darnos cuenta.

El cine, como cualquier medio de comunicación, no solo informa o entretiene, sino que también ofrece una determinada visión del mundo que influye en el imaginario colectivo, en nuestras ideas, estética e incluso en el modo de comunicarnos. Dicho de otro modo, el cine no tiene la intención de educar, pero lo hace indirectamente.

Test de Bechdel: análisis del cine con gafas violetas

tira de Alison Bechdel

La tira de Alison Bechdel

Analizar y reflexionar sobre las representaciones que ofrece el cine permite detectar aquellos roles y estereotipos que pasan desapercibidos, para tener una mirada activa sobre lo que vemos. El test de Bechdel permite entrenar esa capacidad de análisis. Se trata de una viñeta creada en los años ochenta por Alison Bechdel, en la que mostraba a dos mujeres que comentaban que no verían películas que no cumplieran con tres requisitos:

1. Que, al menos, aparecieran dos mujeres con nombre propio

2. Que hablaran entre ellas

3. Que no lo hicieran solo de hombres y amor.

Así apareció este famoso test que en la actualidad sirve como prueba de algodón para detectar si una película es o no sexista. El problema es que, si pasamos ese algodón por la mayoría de los films, muy pocos lo cumplen.

Sin embargo, no solo es importante fijarnos en los personajes femeninos, si hablan o se tienen nombre propio, ya que el cine juega con muchos más elementos como los planos, los enfoques, la música, los colores, la luz… que también nos permiten observar con detenimiento qué nos están intentando transmitir sobre qué es ser hombre, qué es ser mujer y cómo tenemos que comportarnos en función a ello.

Cosificación de las mujeres, el poder de la cámara

cámara y planosLa cámara funciona como el ojo de las y los espectadores, que recorta la realidad en cada encuadre y lo presenta como la totalidad. Lo mismo pasa con los planos. Por ejemplo, un plano picado sitúa a la audiencia por encima del personaje, mostrando esos personajes como indefensos e inofensivos. Sin embargo, un plano contrapicado produce el efecto opuesto. Estas elecciones que se realizan a través del objetivo de la cámara tienen un significado en el modo de representar a unos y a otros personajes.

Pilar Aguilar, analista de ficción audiovisual y crítica de cine, habla en varios de sus libros que los primeros planos se producen más sobre las mujeres que sobre los hombres, recortando determinadas partes de su cuerpo que aparecen troceados y cosificados, planos invasivos que tienden a mostrar que lo importante no son tanto esos personajes femeninos, sino sus nalgas, pecho y boca.

Precisamente, sobre esa cosificación de las mujeres en el cine, un análisis de las películas de Hollywood en 2014 demostró que las mujeres aparecen con poca ropa en los films en un 26% frente a un 9% de los hombres.  Otro estudio hecho en 2015 con datos recogidos del análisis de las 100 mejores películas de ese año según MDSC Initiative, aseguraba que las mujeres aparecen en esos films con poca ropa en el 30,2 % de los casos y con algún tipo de desnudo en el 29%.

Test de la lámpara sexy, cuando el personaje femenino no aporta nada a la trama

personajes femeninos

Sobre estos mismos estereotipos en el cine, ONU Mujeres posiciona en un 31% los papeles con diálogo que corresponden a las mujeres. Si unimos cosificación y papeles con diálogos, nos encontramos el Test de la lámpara sexy, que contempla un único requisito: si al sustituir al personaje femenino por una lámpara con un post-it, la trama no cambia es que ese film es sexista porque considera a las mujeres como meros objetos. Sin embargo, por muy ridículo que parece, no podemos sino alarmarnos al comprobar que, de nuevo, son muchas las películas que no pasan este test.

La ambientación como instrumento de estereotipación 

Otro aspecto al que prestar atención es la ambientación musical y sonora, así como la iluminación y los colores. La música nos envuelve y nos involucra en la narración. De ese modo, si la escena que estamos viendo quiere evocar miedo, la melodía se adelanta a lo que va a pasar con un tono alto y fuerte. Sin embargo, el ritmo es más pausado si quiere expresar algo triste, o más animada si lo que expresar es alegría.

Muchas películas, haciendo uso de los estereotipos, utilizan melodías dulces y suaves cuando aparecen mujeres en pantalla y melodías de acción si quienes aparecen son hombres. En lo que respecta a la iluminación, es importante en la creación del relato porque ayuda a crear ambiente. Así, las películas dramáticas o de suspense suelen usar luces tenues que crean sombras y contrastes fuertes, mientras que las comedias apuestan por luces brillantes y colores alegres.

El rol de las mujeres, hablemos del guión

guión de cinePor último, el propio guión también aporta pistas sobre los personajes, su comportamiento, gustos, el tipo de lenguaje que utilizan… En muchos films los personajes femeninos se envuelven con características relacionadas con la belleza y la pasividad, vinculadas a la seducción, objeto de deseo, caprichosas y rivales entre sí. Los masculinos son activos, fuertes y protectores, así como competitivos, valientes y sujetos de la acción.

Asimismo, tanto unos como otras se encasillan en roles estereotipados. Además, ellas aparecen en función de una historia de amor heterosexual. Lo importante en los personajes femeninos es encontrar el amor por encima de todo, no siendo exitosas sin formar una familia; mientras que, para los personajes masculinos, lo importante no es el amor, sino las aventuras que protagonizan. Es más, siguen siendo hombres de éxito encuentren o no ese amor.

Otro elemento destacado es la edad. Los personajes masculinos son variados, pero los personajes femeninos suelen ser guapas, atractivas, delgadas, blancas y de no más de 40 años. Las protagonistas mayores de esa edad son escasas y con papeles muy encasillados. El análisis antes mencionado sobre las películas de Hollywood en 2014, demostró que las mujeres son protagonistas de los film en un 12% frente al 88% de los protagonistas masculinos. Por si eso fuera poco, de todas las mujeres que trabajan en el cine el 77% son blancas. De hecho, en 2017, de las 131 películas presentadas a los Goya en las que trabajaron un total de 2.051 profesionales, solo el 24% eran del género femenino.

Si nos damos cuenta, muchas de las narraciones del cine son similares entre sí compartiendo estereotipos. A menudo, todo ello nos pasa desapercibido. Sin embargo, cuando la mirada cambia, también cambia la interpretación. De ahí la importancia de ponerse las gafas violetas para consumir cine desde una mirada activa que no absorba estos mensajes como verdades absolutas.


Jéssica Murillo, periodista experta en igualdad e intervención en violencia de género

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