Entradas clasificadas en ‘crianza’

Los padres que no hablaban de sus hijos

Martes, 17 de agosto de 2010

Echando un vistazo a los RT que se han generado en twitter de comentarios o noticias que publicamos sobre hijos y crianza me he dado cuenta de que prácticamente el 100% de ellos han sido hechos por madres. Me consta que entre los seguidores de @Concilia2 hay varios padres, pero aunque a veces aportan detalles del tiempo que pasan con sus hijos, no suelen colaborar en la difusión de este tipo de noticias. La “estadística” es parecida en nuestra página de Facebook (aunque en la última semana se ha registrado alguna excepción) y en los comentarios del blog.

Viñeta conciliación forges tomada diario de mamá pediatra1 300x209 Los padres que no hablaban de sus hijos

Me pregunto la razón: ¿Será que los padres separan mucho más su vida privada de la laboral? ¿Será por pudor? ¿Será por temor a que a sus seguidores más profesionales les parezca ñoño, impropio o “débil” compartir ese tipo de temas? ¿Será porque consideran que las noticias sobre conciliación laboral y familiar siguen siendo cosa de mujeres?

Como contraste, me ha llegado un hilo de conversación del grupo de Linkedin Dirigentes + España -que empezó con el tema  ¿Qué más tenemos que hacer las mujeres para aspirar a los mismos puestos que los varones? y que ha terminado enfocándose en maternidad/paternidad y organización empresarial- en la que participan activamente y con criterio 6 hombres y 3 mujeres hasta el momento de escribir este post. Un signo de esperanza, supongo.

En fin, que esto no pretender ser una reflexión sesuda, sólo el reflejo de una percepción veraniega fruto de la navegación en las redes sociales.

NOTA: Viñeta de Forges descubierta en el blog “Diario de una mamá pediatra” (sin ánimo de ofender a los padres implicados en la crianza de sus hijos)

AL TRABAJO CON PAPÁ Y MAMÁ

Jueves, 5 de agosto de 2010

Me acuerdo con frecuencia de cuando yo era pequeña y acompañaba a menudo a mi padre o a mi madre al trabajo. Conocía a sus compañeros y ellos y ellas a mí y aquel ambiente no me resultaba en absoluto extraño. A veces me sentaba a leer un libro en una silla al lado de la mesa de la oficina de mi padre y mi madre me ha paseado por toda la planta para enseñarles a sus compañeras mi vestido nuevo o lo que había crecido ese verano.

Me parece que hoy en día hay hijos que ni siquiera saben a qué se dedican sus padres y mucho menos han pasado un rato con ellos en el trabajo. ¿Es porque hemos bunkerizado los trabajos, separándolos del resto de nuestra vida, es por miedo a los jefes, al qué dirán de los compañeros, a que sea considerado una debilidad en un mundo hiper-competitivo?

Hijo en el trabajo 300x225 AL TRABAJO CON PAPÁ Y MAMÁ

Foto tomada del blog http://www.stupidfails.com

NO estoy hablando de instalarte con la familia y el perro en el despacho o en la obra, pero sí de integrar las distintas facetas de la vida y, en el caso de los niños y de la dichosa conciliación, de recordar que no pasaría nada si el niño tiene que quedarse media hora dibujando junto a nuestra mesa porque ese día ha acabado antes el colegio.

Aunque puede que esto de lo que hablo sólo pase en las grandes multinacionales, mientras que en las pequeñas empresas el trato más “familiar” siga incluyendo reconocer que los niños existen ¿o no?

¿Me ha entrado un ataque de nostalgia o a alguien más le parece que algunas cosas han cambiado para peor?

NOTA: No me digáis que la foto no es genial :D

Ayudas para el cuidado de hijos: qué pasa con la corresponsabilidad

Jueves, 29 de julio de 2010

En esto de las ayudas a las familias con hijos estamos viviendo últimamente un período “experimental”. Un suerte de sistema de ensayo y error, tratando se averiguar qué incentivos funcionan para que los padres pidan más excedencias y reducciones de jornada, algo que ahora solicitan menos de un 10% de hombres, de entre el total de peticiones registradas. Y lo que es más grave: casi el 95% de las personas que renuncian a su empleo por razones familiares son mujeres. Un asunto del que ya hablamos en otra entrada del blog de hace unos meses.

Papá en activo Pablo Fdez. Tejón 300x224 Ayudas para el cuidado de hijos: qué pasa con la corresponsabilidad

Fotografía finalista de la I edición del concurso “ES POSIBLE LA RE-CONCILIACIÓN”, organizado por la Asociación Empresa Mujer. Autor: Pablo Fernández Tejón

Al detectar estas primeras cifras hace ya años, algunas comunidades decidieron primar económicamente a los padres asalariados que se quedaran en casa a cuidar de su familia, pero el acicate económico no ha funcionado. Mientras que autonomías como Navarra han decidido mantener las acciones positivas, otras como el País Vasco han eliminado estos incentivos de sus convocatorias, ofreciendo ahora iguales cuantías en las compensaciones económicas para padres y madres y centrando sus esfuerzos por la corresponsabilidad en campañas de sensibilización, campañas que también se han llevado a cabo en otros territorios, como Extremadura. De momento, no conocemos datos sobre si estas iniciativas están contribuyendo a cambiar las percepciones y mucho menos si tendrán resultados positivos.

No tenemos la receta mágica para que esta proporción se equilibre, pero parece claro que el sexo de la persona que solicita la excedencia o la reducción de jornada tiene que ver con el que menos salario percibe en una familia de dos progenitores, y eso señala, estadística en mano, a las mujeres.

Tiene que ver también con la visión feminizada de la conciliación que todavía existe en la mayoría de las empresas: si está mal visto que las trabajadoras se acojan a estas posibilidades, lo que suele suponer un freno en sus carreras e incluso un despido, todavía sigue resultando más difícil de asimilar que sean los trabajadores los que disfruten de ellas.

Y claro que el asunto cultural sigue presente: tanto por parte de un sector de hombres que todavía considera implanteable ocuparse preferentemente de sus hijos en una etapa de la crianza como de un sector de mujeres que se niega a ceder parte de una responsabilidad que hasta hace bien poco se consideraba exclusiva de las madres.

Sin olvidar la parte biológica: en un país en el que la baja maternal es más corta que la etapa mínima de lactancia recomendada por la OMS y justamente en unos años en los que la opción de dar el pecho a las y los hijos ha ido ganando aceptación en detrimento de la alimentación artificial, resulta difícil que las madres recientes se planteen ceder parte de su baja para reincorporarse a trabajos de largas jornadas o lejos de casa a los dos o tres meses de parir.

Está claro que desde la política todavía no se ha encontrado una vía efectiva para mejorar la responsabilidad compartida en la crianza y en las tareas del hogar. Pero, ¿tenéis los lectores y lectoras alguna propuesta?

Cursos de crianza para abuelas ¿y abuelos?

Martes, 16 de febrero de 2010

He leído en la prensa un artículo de lo más curioso. Se trata de un “curso para abuelas” en Plasencia (Cáceres). Deben de haber pensado que, ya que es un hecho que las abuelas se están encargando de la crianza de sus nietos y nietas porque sus padres trabajan largas jornadas, se imponía darles un cursillo de reciclaje. Ya sabéis: los pañales de ahora son desechables y los de antes se lavaban, ahora existen siete cremas distintas para cada parte del cuerpo, las dosis de los biberones hay que medirlas al milímetro, etcétera, etcétera. Les enseñan ¡hasta cómo actuar ante una rabieta!, que digo yo que ésas sí deben de ser igual que las de antes.

Hace algunas semanas leí algo parecido en la provincia de Sevilla. La organización valoraba positivamente este taller porque gracias a él “se ha creado un lugar de encuentro entre las abuelas que tienen como responsabilidad cuidar a sus nietos/as, y facilitar el intercambio de experiencias entre ellas, así como les ha permitido aumentar su autoestima, y mejorar su autopercepción como cuidadoras”. De hecho, tan buena fue la experiencia que han decidido constituir la Asociación de Abuelas Cuidadoras “Clara Campoamor” de Cazalla de la Sierra. Obsérvese que la palabra “nietos” va acompañada de su derivación femenina, pero en la palabra “abuelas” no aparece el masculino por ninguna parte.

En ambos casos, me chocan dos cosas: primero, el hecho en sí de que existan estos talleres (no valoro sin son útiles o no, es sólo que desconocía su existencia), y segundo, el que sólo se dirijan a abuelas y no a abuelos. La mayoría de nosotros podríamos pensar que si hay alguien que no necesita lecciones en cuanto a la crianza (la tienen de más hijos y con menos medios que ahora), son precisamente las abuelas, aunque quizá sí que necesitan familiarizarse con usos y costumbres (cambiadores, bodies, cierres de seguridad de tantas cosas…) que les resultan extraños.

Lo que me cuesta más comprender es por qué se excluye a los abuelos de esta formación tan específica. iStock 000006442325XSmall1 207x300 Cursos de crianza para abuelas ¿y abuelos?¿No la necesitarán más que ellas? ¿Se quiere dar a entender que no se conocen casos de abuelos que atiendan a sus nietos? ¿No se está perpetuando así el rol de las mujeres-cuidadoras? ¿No estamos repitiendo los patrones que han llevado a las mujeres a echarse sobre la espalda el trabajo de la crianza en solitario y que a la vez han privado a los hombres del disfrute de la ternura y de la cercanía de los niños y niñas?

A veces las buenas intenciones desenfocan los objetos.