Entradas clasificadas en ‘ayuda a domicilio’

¿Cómo ayuda Concilia2 a la conciliación de la vida laboral y familiar?

Publicado el Lunes, 8 de octubre de 2012 por Noelia - Concilia2
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¿Qué es Concilia2? ¿ Una consultora que realiza Planes de Igualdad y Programas de Conciliación?  Un portal de búsqueda de ayuda a domicilio y servicio doméstico? Pues somos ambas cosas, pero nos hemos dado cuenta que una parte ocultaba a la otra y mucha gente solo nos conocía por una de nuestras facetas, por lo que hemos decidido separarlas para dar mayor visibilidad a ambas. Así, ahora encontrarás:

Servicios para empresas:

En Concilia2 nos adaptamos a las particularidades de las PYMES y de cada empresa en particular diseñando Planes y programas coherentes y funcionales. Consulta más información en nuestra nueva web.

Buscador de servicio doméstico y ayuda a domicilio, una herramienta ágil y eficaz para conciliar tu vida laboral y familiar encontrando ayuda para:

 

  • Cuidado del hogar
  • Cuidado de niños
  • Asistencia personas dependientes
  • Asistencia domiciliaria sanitaria y general
  • Mantenimiento del hogar
  • Clases particulares
  • Cuidado de mascotas
  • Mudanzas y transportes
  • Recados y otras gestiones

La búsqueda permite detallar mucho las necesidades, tanto en el área de cuidados, aunque estos sean muy específicos (por ejemplo, administración de insulina para personas diabéticas o experiencia con personas de movilidad reducida), como en otras áreas como mantenimiento del hogar (desde buscar un fontanero a encontrar una persona que te ayude con pequeños trabajos como colgar lámparas, montar muebles,…). Os animamos a visitar la nueva web  y ver todas las mejoras aprovechando la nueva tarifa de lanzamiento gratuita.

En resumen, separamos vertientes para poder trabajar mejor para un único fin: la conciliación de la vida laboral y familiar, como necesidad de las personas y como herramienta para mejorar la productividad en las empresas.

Atención: resultados del sorteo de Concilia2

Publicado el Miércoles, 22 de diciembre de 2010 por Celia Zafra
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Bueno, pues después de 20 días de concurso ya tenemos ganador@s. Y el ganador del lote de productos navideños es … TACHÁNNN…

@myvozenelmundo, que participó a través de Twitter. A él le ha correspondido, además del lote de productos gastronómicos, una suscripción gratuita al buscador on-line de servicios a domicilio de Concilia2, la herramienta que hemos desarrollado para echar una mano en la tan necesaria conciliación de la vida personal y familiar.

Las otras cuatro personas que han ganado una suscripción son:

- Rubén (que participó con un comentario en el blog)

-@JuanMartinez (a través de twitter)

- Sol (comentario en el blog)

-Ana (comentario en el blog)

¡¡ENHORABUENA!!

Con todos ellos nos hemos puesto ya en contacto a través de correo electrónico o DM.

Mensaje a los afortunados: Para activar las suscripciones tenéis un año de plazo (es decir, hasta el 20 de diciembre de 2011), así que hacedlo cuando realmente necesitéis. Si alguien cree que no va a utilizarla en el próximo año, le pedimos que nos lo comunique para que su premio pase al siguiente de la lista.

Os dejamos el video que muestra el proceso del sorteo en www.random.org.

Muchas gracias a todos y a todas por participar. Vuestras aportaciones nos han resultado muy útiles para saber si vamos por el buen camino. Esperamos que sigáis visitando nuestro blog y recomendando nuestro buscador, si no es mucho pedir… :-)


GRACIAS

Dependientes en casa: dueños de su espacio

Publicado el Miércoles, 7 de julio de 2010 por Celia Zafra
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Hace tiempo que no escribía nada sobre la atención a las personas dependientes. Lo eché de menos cuando me enteré que lo de apretarse el cinturón por la crisis iba también por ellos y cómo no, por sus cuidadores (cuidadoras, fundamentalmente).  Unos recortes que tendrán un reflejo desigual en las distintas regiones, como suele ocurrir.

Para los que os hayáis despistado con este primer párrafo (¿qué hacen estos de Concilia2 hablando de personas mayores o enfermos?) os recuerdo que el primer “producto” que creamos desde este proyecto fue un buscador on-line de servicios a domicilio en el que se ofrecen cuidadores para atender a personas en situación de dependencia (entre otras cosas) al que podéis acceder en www.concilia2.es. Así que, por razones empresariales y también familiares, me interesa el tema.

Coincide también que últimamente se han publicado algunos artículos muy interesantes sobre la dependencia, como el reportaje de El País que desvela cómo la vivienda en propiedad se ha convertido en un seguro de vejez para los mayores dependientes españoles. El texto recoge también una estimación del INE, que calcula que en el año 2050 el 34% de la población -17 millones de españoles- tendrá más de 65 años, de los cuales unos seis millones serán octogenarios. Con razón también leíamos esta semana que los geriatras serán unos de los profesionales más demandados en la próxima década, dato que se puede trasladar perfectamente a España aunque el estudio de referencia sea de EEUU.

La periodista afirma en este reportaje que cito que la propiedad de sus viviendas permite que cada vez más ancianos utilicen este recurso (a través de su venta o de la hipoteca inversa) para pagar sus cuidados en centros especializados, que son muy costosos. Lo que nosotros nos preguntamos en si este factor (el del piso propio) tendrá también que ver en el hecho de que los mayores españoles sigan afirmando que prefieren envejecer en su casa y recibir allí los cuidados necesarios.

Destaco un párrafo: Que los mayores prescindan de los cuidados de sus hijos no significa que quieran salir de su casa. El 87,3% de ellos prefieren vivir en la vivienda propia, aunque sea solos.

¿Será que ser “dueño” de tu espacio vital reconforta y da seguridad? ¿Será que a pesar de que la calidad de las residencias haya mejorado notablemente allí no encuentran su mesa camilla de siempre, su sillón favorito, su vecindario?

Lo de atenderlos en casa se puede resolver, si se está en disposición de costear cuidados particulares y si la vivienda dispone de la condiciones necesarias o puede adaptarse. Porque a la hora de ponernos a construir residencias como principal recurso de atención a las personas mayores y dependientes, ¿les hemos preguntado a ellas?

Lo de la soledad ya es más difícil combatirlo con euros.

Nota 1: creo que en este post he batido mi record de enlaces. Para que nadie se queje de que no le cito

Nota 2: este post es un homenaje a mi abuela Antonia, de 93 94 años, que padece alzheimer

Nuevas ayudas a las familias: la apuesta de las autonomías

Publicado el Miércoles, 21 de abril de 2010 por Celia Zafra
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En la entrada anterior hablábamos sobre el debate “ayudas a las familias sí o no”, sobre si eran pocas o si eran demasiadas. En este post seguimos el hilo del anterior y comentamos algunas de las iniciativas más novedosas.

La útima publicada en Navarra tiene su aquel. Parece que el concepto ha sido unir la promoción de lo que consideran un ¿nuevo? yacimiento de empleo, el trabajo doméstico, con las necesidades de apoyo de las familias en las tareas del hogar. Y siguiendo esa línea, el gobierno navarro concede ayudas a quienes contraten a una persona que atienda las labores domésticas y/o el cuidado de niños y personas mayores, pagándole hasta el 20% del salario. La convocatoria cuenta con una dotación de 1´5 millones de euros, que no está nada mal para los tiempos que corren y su objetivo es crear 1.500 puestos de trabajo anuales en el sector y de paso, rescatarlo de la economía sumergida que lo caracteriza en muchas ocasiones. Como la ayuda nacional de los 2.500€ por nacimiento, también se concede independientemente del nivel del renta del solicitante.

Con otro enfoque se ha diseñado el cheque-servicio implantado en Castilla y León. Es un programa gracias al cual las y los trabajadores con hijos o familiares dependientes que por una emergencia no puedan acudir a su sistema de cuidados habitual (guardería, centro de día, etc), puedan recurrir a un cuidador/a de confianza facilitado por la empresa de servicios que ha contratado el gobierno regional. El servicio puede ser cofinanciado por los propios trabajadores con un coste reducido o por la empresa que los emplee, dentro de sus políticas de RSE. Y el caso es que parece que ha tenido éxito, porque sólo en la provincia de Burgos más de 4.500 compañías se han inscrito en el programa, aunque sólo lo han utilizado un centenar de familias.

Volviendo a Navarra, vemos que también han experimentado con las ayudas a las madres trabajadoras (fuera del hogar, se entiende) con hijos menores de tres años. Este año han decidido suprimirlas, aunque en 2009 se acogieron a ellas casi 3.000 mujeres. En su lugar, se crea una destinada a los padres que soliciten la excedencia laboral para cuidar a sus hijos (a partir del segundo, no sé muy bien por qué), de 600€ mensuales durante un máximo de 10 meses, más de un 40% superior a la que se concederá a las madres en idéntica situación. Por cierto, que los comentarios que generó la noticia, publicada en el Diario de Navarra, son de lo más interesantes.  Mientras tanto, otras autonomías vecinas, como el País Vasco, han decidido concentrar sus esfuerzos en apoyar a las familias cuando hagan una pausa en el trabajo remunerado por temporadas cortas, por ejemplo, coincidiendo con las vacaciones escolares.

La idea de favorecer económicamente a los hombres para fomentar la corresponsabilidad y evitar que las medidas de conciliación recaigan casi exclusivamente en las mujeres -lo que termina perjudicándolas en sus carreras profesionales a medio y largo plazo- no es nueva. Lo que no está claro es que esta acción positiva hacia el lado masculino sea efectiva de momento. De hecho, algunas comunidades, como Castilla-la Mancha, han implantado y evaluado iniciativas similares y han concluído que la participación de los hombres en las ayudas puestas a su disposición, aun incentivadas, ha sido muy limitada, a la vista de que casi el 90% de las personas beneficiarias en el período 2007-2009 fueron mujeres, sobre todo en la solicitud de ayudas por excendencias y reducciones de jornada, a las que sólo se acogieron un 2% de hombres.

Así que parece que algunas administraciones autonómicas están de lo más innovadoras con sus políticas de conciliación familiar y laboral, mientras que otras se están replanteando las medidas que adoptaron por la escasa respuesta recibida. ¿Te parecen interesantes las ayudas citadas? ¿Crees que es necesario continuar con las acciones positivas en favor de la corresponsabilidad? ¿Qué nuevos enfoques adoptarías?

Absentismo, humanidad y sentido común

Publicado el Miércoles, 24 de marzo de 2010 por Celia Zafra
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Hoy me he acordado de Raúl. A Raúl se le murió su padre hace unos meses y a ese dolor tuvo que sumarle el de la ausencia de algunos compañeros y compañeras de trabajo, a los que la empresa para la que trabajan no permitió faltar una hora para asistir al entierro, bajo amenaza de despido.

El Entierro Chapingo, de Diego Rivera

El pensamiento que movió a quien dictó semejante orden debió de ser algo así como “pues sí hombre, con las cosas que se pueden hacer en una hora, vamor a prescindir de 4 o 5 personas para que acudan a un acto social por una persona, que, total, ya se ha muerto”. El resultado, por supuesto, fue que los trabajador@s que se quedaron sin ir a acompañar a su compañero (palabras que comparten una hermosa etimología, del latín “comedere ” (comer) y “panis ” (pan), es decir, “comer del mismo pan”), pasaron mucho más tiempo despotricando contra el jefe, planeando opciones para largarse de una vez de semejante empresa y pensando en cómo se encontraría su amigo, que trabajando con la mínima concentración necesaria. ¿Normal, no?

Buceando por la red he encontrado un foro donde se discute sobre la correcta concesión de los permisos laborales remunerados por enfermedad o fallecimiento de un familiar. Y casi todos los opinantes parecen estar de acuerdo en que, más allá de lo establecido legalmente -que hay que respetar- lo más conveniente es utilizar el sentido común, la comprensión y la flexibilidad por todas las partes. Si eres un emplead@ y te corresponden dos días de permiso por la muerte de un familiar con el que en realidad apenas tenías relación y sólo necesitas de verdad uno para el funeral, ve a trabajar el segundo día o trabaja desde casa (si te dejan). Y si eres un empresari@ o responsable de recursos humanos (de personas, vamos) y los compañeros de un trabajador muy apreciado quieren acudir al entierro del padre de éste, no seas más papista que el papa. Sé humano, y si no puedes, calcula las horas que van a perder poniéndote a caldo los que no puedan asistir por tu absurda prohibición.

Este rato de merecida memoria me lleva también a pensar en el recurrente tema del absentismo en España y recuerdo un estudio de UGT que llamaba a desmontar el mito de las altas tasas de bajas laborales en nuestro país en comparación con la “Europa del Norte”. El estudio concluyó que las varas de medir son distintas, porque aquí contabilizamos el absentismo incluyendo ¡las bajas por maternidad! y otros permisos remunerados como los días por fallecimiento de un familiar o por cambio del domicilio habitual.

No soy ninguna experta, pero ¿esta medición tiene sentido? Y otra pregunta, ¿nos hemos puesto a pensar cuantas faltas al trabajo se toman porque no hay otra alternativa? ¿Qué haces si se te pone un hijo enfermo y no lo puedes llevar al colegio o a la escuela infantil? ¿Te lo llevas a la oficina o a la obra; lo dejas en el portal? ¿No sería mejor ofrecer sistemas de apoyo desde la administración y también desde las empresas? Castilla y Léon lo ha hecho con el “cheque-servicio” que permite a los trabajadores del sector privado encontrar una alternativa de confianza cuando su cuidador/a habitual no puede acudir o en casos de enfermedad puntual de hijos u otros familiares dependientes. No será la solución perfecta ni la única (¿qué fue del teletrabajo?), pero éste y otros sistemas de ayuda a domicilio son opciones que merece la pena considerar.

A Raúl, un abrazo.

De chachas y asistentas

Publicado el Jueves, 11 de marzo de 2010 por Celia Zafra
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¿Sabías que Google ha registrado más de 27.000 búsquedas en febrero de la palabra “chacha” en España? El volumen mensual de búsquedas de esta palabra es de 673.000.  Las “asistentas” en todas sus variedades (asistenta interna, asistenta por horas…) también corren como la espuma en internet. Sin embargo, “servicios domésticos”, que sería un término algo más correcto si eso es lo que se está buscando no llega a 15.000 búsquedas de media. Y “empleado de hogar”, 5.400, a gran distancia de “empleada de hogar”. Por no hablar de las búsquedas de “chica limpieza” y “chica interna”, menos cuantiosas pero muy significativas. No todo está tan mal: “ayuda domicilio” lo buscaron unas 74.000 veces, aunque la cifra palidece ante las “chachas”.

¿No ha llegado ya la hora de dignificar a las personas que se ocupan del cuidado de nuestras casas y de nuestras familias? A las que cobran por ello y a las que lo hacen gratis y a menudo sin reconocimiento. ¿Será posible que aún sigamos llamándolas “chachas”?

Teniendo en cuenta que casi la mitad de parejas españolas discuten por el reparto de las tareas del hogar, quién sabe cuántos divorcios habrán evitado quienes mantienen decentes los pisos, las escaleras y los rellanos.

Sé que hay teorías que abogan por renunciar a contratar ayudas domésticas porque perpetúan los roles de género: a partir de cierto nivel económico, las mujeres dejan de ocuparse de limpiar sus casas para que se ocupen otras mujeres menos afortunadas que ellas. Pero igual que ni el SIDA ni los embarazos no deseados van a desaparecer porque se llame a la castidad, las más de 700.000 personas que trabajan en España en las casas de otros no se van a volatilizar por arte de magia. Son casi el 4% de las personas ocupadas en España, bastante más que la media europea, que no supera el 1%.

El hecho es que en nuestro país se ha producido una democratización de la ayuda a domicilio, que ha dejado de ser exclusiva de las clases pudientes para cubrir los espacios creados por una nueva y extendida situación: las parejas en las que los dos cónyuges trabajan y además tienen hijos de los que quieren disfrutar. En un mundo en el que los niños y niñas son algo así como un “bien de lujo”, los progenitores quieren pasar tiempo con ellos después de largas jornadas laborales en vez de dedicarse a cocinar, planchar y limpiar.  Incluso en los casos en los que existe corresponsabilidad en las tareas básicas del día a día, se tiende a contratar las más engorrosas, es decir, a “comprar tiempo” para lo que importa de verdad, aun a costa de renunciar a gastos en ocio. Y el fenómeno no parece tener vuelta atrás mientras la sensatez no llegue a la organización de los horarios laborales.

Ya hay una propuesta sobre la mesa para modificar la legislación que cubre el empleo doméstico, mayoritariamente femenino, pero, salga o no adelante un nuevo marco laboral para el trabajo doméstico (o su integración en el régimen general); es urgente revisar el concepto y el lenguaje. Visto lo visto, seguramente la página de http://serviciodomestico.concilia2.es/consiguiera un mejor posicionamiento web si llenamos sus páginas de “chachas y asistentas”, pero no nos da la gana. Apostaremos por “cuidado de mayores” o “ayuda a domicilio” y quizá avancemos con lentitud, pero con dignidad.