Entradas de la categoría ‘Empresas’

El verano de Concilia2 en una sola dosis

Miércoles, 1 de septiembre de 2010

Para quienes habéis pasado el verano desconectados de la lectura de blogs de referencia como el nuestro  ;-) , he pensado que sería buena idea preparar un recopilatorio de los post vacacionales que hemos publicado, sin saltarnos una sola semana.

verano2 Bonet Irreverendos 300x240 El verano de Concilia2 en una sola dosis

Sin duda, la entrada que más éxito ha tenido ha sido la de los “10 consejos para que las medidas de conciliación funcionen en tu empresa”, en la que recopilamos recomendaciones de lógica bastante aplastante (y quizá por eso mismo, bastante olvidadas), como atender las necesidades de los trabajador@s a quienes van dirigidas, aplicar soluciones adaptadas a cada entidad en lugar de recetas genéricas o ser transparente en su puesta en práctica.

Sobre trabajo e hijos, hemos publicado “Los padres que no hablaban de sus hijos”, comentando las escasas menciones que dedican los hombres tuiteros y feisbuqueros a su familia, al contrario que las usuarias de estas redes, aunque sea en conversaciones profesionales. En esta temática incluimos también “Al trabajo con papá y mamá”, en la que destilábamos cierta nostalgia por los tiempos en los que era habitual que los hijos e hijas pasáramos algún tiempo acompañando a nuestros padres en sus respectivos centros de trabajo (aunque hemos descubierto que en algunas empresas, sobre todo en las pequeñas, todavía se sigue haciendo).

Respecto a los apoyos públicos para asuntos relacionados con la igualdad y la conciliación, en julio publicamos dos entradas, Ayudas para el cuidado de hijos: qué pasa con la corresponsabilidad, en la que describíamos los distintos intentos de las autonomías para que los padres asuman en mayor medida responsabilidades familiares y ¿Con un pan debajo del brazo?, una reflexión basada en experiencias personales sobre la distribución de las ayudas para el cuidado de hij@s, que suelen no alcanzar a la clase media-media.

No nos olvidamos de las personas mayores y su deseo de permanecer en sus casas durante al mayor tiempo posible, y a este tema le dedicamos “Dependientes en casa: dueños de su espacio”

Tampoco del tema estrella omnipresente, la crisis, y cómo ésta afecta a las y los trabajadores no sólo por el aumento de los despidos y la escasez de empleo, sino también por el emperoramiento de las condiciones laborales, incluidas las relativas a la igualdad de oportunidades y la conciliación de la vida personal y profesional. La reflexión la titulamos “Con la crisis como excusa”.

Y nuestro último post de agosto se lo dedicamos a un asunto apasionante: las opiniones que se pueden leer en la prensa digital al pie de las noticias relacionadas con la igualdad de género. En “Comentarios en las noticias sobre igualdad” identificamos tres categorías de comentaristas que han contado con el acuerdo de varios de vosotr@s.

Espero no haberos abrumado con la recopilación, que es un hábito tan septembrino como el relajo veraniego. Como siempre, os invitamos a compartir vuestras aportaciones, que sin duda enriquecen este blog.


Nota: Viñeta de de E. Bonet tomada de www.irreverendos.com

Con la crisis como excusa

Jueves, 12 de agosto de 2010

Últimamente sólo hago que leer en artículos  sobre tendencias en recursos humanos que la conciliación de la vida personal, familiar y laboral será una de ellas, pero la realidad, hoy por hoy, se empeña en desmentírmelo.

Si lo primero que ha sufrido con la crisis ha sido la oferta de trabajo, como es evidente, lo siguiente, para quienes lo han conservado, han sido los salarios y las posibilidades de conciliación, y no siempre por este orden.

Algo parecido pasa con la igualdad de oportunidades y la diversidad corporativa. En época de vacas flacas, la tendencia general es la de “riesgos cero”, y como nombrar a mujeres en puestos de mando o contratar a una persona que pertenezca a una minoría étnica se siguen considerando riesgos, pues por ahora nos estamos quietecitos y o bien no se contrata a nadie que se salga del perfil estándar o directamente se despide, trabajadora embarazada tomada de El Economista 300x204 Con la crisis como excusaporque a una trabajadora se le ha ocurrido quedarse embarazada o porque ha utilizado la hora de lactancia a la que tiene derecho, como confirman los datos aportados por CCOO en Andalucía.

Además, resulta que en los últimos meses también han aumentado los casos de acoso sexual, parece que porque los acosadores son conscientes de que las trabajadoras soportarán casi todo, en unos tiempos en los que casi nadie puede permitirse renunciar a un puesto de trabajo.

Otras empresas, sin embargo, podrían estar aprovechando esta época para fortalecer su potencial interno, captar talentos y salir reforzadas frente a la competencia cuando lleguen mejores tiempos, que será, supongo, cuando alguna de esas “tendencias” pueda implantarse. Son los motivos para la esperanza: las entidades que mantienen una estrategia firme, quizá ahora con menos recursos, pero con los mismos valores. Espero tener la oportunidad de conocer sus experiencias en el Marketplace que celebrará Forética el 30 de septiembre.

Excepciones aparte, ¿es esto que relato una muestra de que las políticas anti-discriminación no han calado en absoluto en el mundo empresarial? ¿O hay una parte de la promoción de la igualdad en el entorno laboral que ya no tiene vuelta atrás?

Mientras resolvemos el dilema, las mujeres españolas seguimos en el “segundo mundo” del mercado laboral. Del “escalafón” de las mujeres inmigrantes, mejor ni hablamos.

NOTA: La foto que ilustra este post ha sito tomada del diario on-line El Economista

AL TRABAJO CON PAPÁ Y MAMÁ

Jueves, 5 de agosto de 2010

Me acuerdo con frecuencia de cuando yo era pequeña y acompañaba a menudo a mi padre o a mi madre al trabajo. Conocía a sus compañeros y ellos y ellas a mí y aquel ambiente no me resultaba en absoluto extraño. A veces me sentaba a leer un libro en una silla al lado de la mesa de la oficina de mi padre y mi madre me ha paseado por toda la planta para enseñarles a sus compañeras mi vestido nuevo o lo que había crecido ese verano.

Me parece que hoy en día hay hijos que ni siquiera saben a qué se dedican sus padres y mucho menos han pasado un rato con ellos en el trabajo. ¿Es porque hemos bunkerizado los trabajos, separándolos del resto de nuestra vida, es por miedo a los jefes, al qué dirán de los compañeros, a que sea considerado una debilidad en un mundo hiper-competitivo?

Hijo en el trabajo 300x225 AL TRABAJO CON PAPÁ Y MAMÁ

Foto tomada del blog http://www.stupidfails.com

NO estoy hablando de instalarte con la familia y el perro en el despacho o en la obra, pero sí de integrar las distintas facetas de la vida y, en el caso de los niños y de la dichosa conciliación, de recordar que no pasaría nada si el niño tiene que quedarse media hora dibujando junto a nuestra mesa porque ese día ha acabado antes el colegio.

Aunque puede que esto de lo que hablo sólo pase en las grandes multinacionales, mientras que en las pequeñas empresas el trato más “familiar” siga incluyendo reconocer que los niños existen ¿o no?

¿Me ha entrado un ataque de nostalgia o a alguien más le parece que algunas cosas han cambiado para peor?

NOTA: No me digáis que la foto no es genial :D

10 consejos para que las medidas de conciliación funcionen en tu empresa

Miércoles, 14 de julio de 2010

Cuando hablamos de que las medidas de conciliación de la vida personal, laboral y familiar mejoran la satisfacción de las y los trabajadores y por tanto, la motivación, el clima laboral, la productividad, etcétera, etcétera… queremos decir que pueden contribuir a lograr esos objetivos SI ESTÁN BIEN HECHAS. Bien diseñadas y bien implantadas.

Así que se nos ha ocurrido elaborar un decálogo para los responsables de recursos humanos, gerentes o directivos (y directivas) que quieran evitar tropiezos. Aquí lo tenéis:

1)     Escucha antes de ponerte creativo/a: vuelvo a la teoría de la participación que citaba en esta entrada. No sirve de nada (y hasta puede ser contraproducente) anunciar a bombo y platillo un catálogo de medidas de conciliación que nadie necesita. Si la mayoría de tus empleados superan los 45 años, ¿para que quieren cheques-guardería? A lo mejor necesitan apoyo para atender a sus padres, que se están haciendo mayores. Si alguien está buscando canguro para su hijo facilítale la herramienta para encontrarlo, pero no le ofrezcas vales descuento para la ópera. Resumiendo, pregunta SIEMPRE para saber qué es lo que realmente está reclamando la plantilla. Otra cosa es lo que estés dispuesto a ofrecer.

2)     No pierdas de vista la corresponsabilidad: no es tan difícil. Se trata de dejar claro que las medidas de conciliación no son sólo para las trabajadoras, como todavía piensan muchos. Plantéate ofrecer una formación básica en igualdad de oportunidades para abrir mentalidades. Evita el paternalismo, que además suele desprender un tufillo a machismo.

Tiempo flexible de Pablo Fernández Tejón1 224x300 10 consejos para que las medidas de conciliación funcionen en tu empresa

Fotografía ganadora de la primera edición del concurso “ES POSIBLE LA RE-CONCILIACIÓN”, organizado por la Asociación Empresa Mujer. Autor: Pablo Fernández Tejón

3)     No olvides que el trabajo y la vida privada no son compartimentos estancos. Si das facilidades para que las y los empleados se organicen la vida, en todas sus parcelas, te sorprenderás de tus resultados. No tiene sentido prohibir llamadas personales (si alguien se ha dejado en casa a su hijo enfermo y no puede hablar con él va a ser difícil que pueda concentrarse en otra cosa) o el acceso a redes sociales en los despachos. Si el personal se siente cómodo en su trabajo, también se sentirá más comprometido con él y utilizará estos medios que pueden parecerte una distracción a favor de la empresa (comentarios positivos, contactos profesionales…). E igual que no van a dejar de pensar en su familia o en sus planes de vacaciones mientras están trabajando, también se les ocurrirán ideas para aportar al negocio cuando estén paseando por el parque.

4)     Adapta las medidas a las características de la empresa y de su entorno. Puedes inspirarte en las buenas prácticas de otras empresas, pero evita el copiar y pegar. Los catálogos de compensaciones de las multinacionales no encajarán en una imprenta de Albacete con 10 trabajadores. ¿Para qué queréis tickets-restaurante si estáis ubicados en una ciudad pequeña y todo el mundo prefiere ir a casa a comer e incluso echarse una siestecita?

5)     Calcula hasta dónde puedes llegar. ¿Estás seguro o segura de que vas a poder mantener determinado beneficio social en los próximos ejercicios? Si te arrepientes, la vuelta atrás será difícil. En estos tiempos más que nunca, apuesta por soluciones imaginativas y de bajo coste.

6)     Sé transparente y evita la discrecionalidad. No se trata de cultivar el espíritu reglamentista, pero sí de dejar claro el alcance de las posibilidades de ordenación del tiempo, las compensaciones, etc, que se hayan determinado, para evitar malentendidos. Tampoco es buna idea que las medidas elegidas sean un premio para algunos sí y para otros no, aunque cada trabajo tenga sus características propias (no es igual una oficina que una fábrica trabajando a tres turnos a la hora de implantar la flexibilidad horaria).

7)     Comunica internamente: Vale, muy bien, el catálogo de medidas de conciliación ha quedado precioso. Qué bien luce con esa maquetación y esos clip-arts de colores. Pero, ¿seguro que se han enterado sus destinatarios? Elige bien los canales de comunicación para que la información llegue a todos y a todas (¿te has planteado que a lo mejor quienes limpian la oficina no tienen acceso a la intranet?)

8)     Comunica externamente: apuntala tu reputación de cara a tu clientela, tus proveedores, las administraciones públicas… Aprovecha para que tus potenciales empleados sepan que tu empresa es un buen lugar para trabajar. Si hay talentos ahí fuera, no está de más qué sepan lo que ofreces.

9)     Da ejemplo: si te empeñas en quedarte a trabajar hasta las 9 de la noche por sistema, al resto les cohibirá levantarse de su sitio a las 6, por mucho que sepan que pueden hacerlo. A no ser que les digas ¡hasta mañana! con una sonrisa mientras salen por la puerta, claro.

10) Evalúa: ¿se están cumpliendo tus expectativas, los efectos de las medidas adoptadas son neutros o directamente la has fastidiado? Observa y de nuevo, pregunta.

¿Se nos ha quedado algo en el tintero? ¿Qué añadirías tú? Cuéntanos tu experiencia

¿Igualdad? ¡Querrás decir crisis!

Jueves, 17 de junio de 2010

disculpen las molestias 300x233 ¿Igualdad? ¡Querrás decir crisis!

Vale, sé que he tenido el blog desatendido. Sé que hace un mes que no escribo un post y que eso es un pecado para el SEO y para quienes nos sigáis con cierta frecuencia. Hago acto de contrición y pido disculpas, pero es que he tenido (afortunadamente) mucho trabajo off-line.

Un pelín frustrante, porque la última convocatoria de ayudas a pymes para la realización de planes de igualdad nos ha demostrado que este concepto les suena a afrikaner a muchas empresas, por decirlo en términos de convergencia mundialística.

Por supuesto, también está la excusa de la CRISIS, que en términos empresariales, cuando no se llega al punto de cierre o despidos, se traduce en contrato comerciales a cascoporro y los lanzo a la calle a ver qué pillan. Lo de la planificación, la organización interna, la comunicación y no digamos la motivación y la conciliación quedará para tiempos mejores. No en todas las compañías es así, pero digamos que la gerencia de una pyme media vive ahora inmersa en esa vorágine.

Pensando en otras razones, quizá subyazca la esperanza a que una posible eliminación del Ministerio de Igualdad elimine también la obligación que tienen las compañías de cierto tamaño de elaborar estos planes, o que si las tornas cambian en el gobierno, directamente se derogue la Ley de Igualdad de 2007, lo que a mi modo de ver sería un desastre. Todo pensado en términos de utilidad a corto plazo, no de aporte de valor a la empresa ni de sentido de justicia, claro está. También están quienes se animarían a embarcarse en un plan de igualdad con el acicate de las ayudas, siempre que lo puedan rentabilizar en términos de imagen, lo que no está claro que suceda ante el desprestigio de todo lo que rodea al ministerio y ante la posibilidad de que las políticas de equidad puedan cambiar mucho de enfoque si se produjera una alternancia de partidos en el gobierno.

Lo mejor: los casos (no tan aislados) de empresas que hemos encontrado que ya aplican medidas pro-activas de igualdad de oportunidades en el acceso al empleo o en las promociones internas, aunque no estén sistematizadas en un plan. Empresas que fomentan la participación de las mujeres porque les parece razonable y positivo y que están dispuestas a ponerlo negro sobre blanco. Gracias por estar y por no cambiar el rumbo a media travesía.

NOTA: La imagen la he tomado prestadas de la web www.cosassencillas.com

ENTRADAS RELACIONADAS: Planes de igualdad ¿tampoco ahora?

“La RSE me suena a chino”

Jueves, 6 de mayo de 2010

Esta semana hemos estado trabajando en varios  proyectos para realizar memorias de RSE a pymes de la provincia de Albacete. En uno de los proyectos se incluye un estudio sobre la visión que tienen las empresas locales de la responsabilidad social, y aunque seguro que las conclusiones que extraigamos de él cuando llegue el momento serán muy interesantes, una de ellas ya la intuimos: a la mayoría de las pymes, esto de la RSE les suena a chino.  (Aprovecho para dar las gracias a ADECA, FEDA y CEEI-Albacete por confiar en Concilia2 para diseñar este proyecto)

Les suena a Iberdrola y sus anuncios “verdes”. A Acciona y el hombre que explota. A donaciones al club de jubilados. A la recaudación navideña para África (así, en general). Y en el mejor de los casos a trámite.

iStock 000009096771XSmall1 300x261 La RSE me suena a chinoHay algunas empresas conscientes de que sus actividades no son inocuas, de que lo que hacen o dejan de hacer influye en su entorno, en las personas que trabajan para ellas y en muchas otras indirectamente, pero tener una visión integrada de la responsabilidad social en su día a día les supone  un esfuerzo tremendo si la empresa no nació ya con esa premisa. Es algo para lo que puede haber voluntad, pero que raramente se concibe como una necesidad. Lo mismo que le pasa a la comunicación: ¿cuantas pequeñas compañías se esfuerzan por mejorar sus productos o el servicio que prestan pero no dedican ni un minuto a contar que lo han hecho? Pues eso.

Lo intentó la Unión Europea a través de su Libro Verde y el gobierno acaba de cerrar la convocatoria de ayudas para implantar la RSE en las pymes, pero no es fácil. Muy interesante es el estudio que elaboraron David Murillo y Josep Maria Lozano para el Instituto Persona, Empresa y Sociedad (IPES) del ESADE en 2006 sobre la distancia entre el discurso de la RSE y su calado en las pymes, en este caso catalanas, una de cuyas conclusiones es que la interiorización o no de este concepto depende en buena medida del liderazgo de cada empresa. O sea, del convencimiento del emprendedor o emprendedora.

Se ha avanzado más en el ámbito de calidad, medio ambiente o riesgos laborales, porque la legislación ha ido convirtiendo en obligatorio lo que antes sólo era recomendable, pero muy poco en igualdad de oportunidades, por lo reciente de la ley (aunque ya tiene tres años) o en organización de los tiempos de trabajo, terreno en el que casi todo es voluntario. Además, en momentos de crisis prácticamente nadie se atreve a plantear la necesidad de afrontar estos temas, ni siquiera aludiendo a sus bondades en términos de rentabilidad.

Me quedo con  una frase de Xavier Martínez, director general de TECNOL, una de las empresas seleccionadas para el estudio que os citaba antes como ejemplo de buenas prácticas: “es más fácil innovar para satisfacer a las personas que innovar en productos”. Entonces ¿a qué esperamos?

Ellos son chefs, ellas cocineras

Miércoles, 28 de abril de 2010

Resulta que hoy es el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el trabajo, que coincide con el lanzamiento de la campaña europea “trabajos saludables”. Así que aprovecho esta percha (un término muy periodístico) para hablar de lo que aprendí la semana pasada, cuando asistí a la jornada “Los derechos fundamentales en la relación de trabajo: mujer empleo e igualdad”, organizada por la Defensoría del Pueblo de Castilla-la Mancha y la Universidad regional.

Me resultó muy interesante la intervención de Teresa Pérez del Río, catedrática de Derecho del Trabajo en la Universidad de Cádiz, relacionando la igualdad de oportunidades con la prevención de riesgos laborales. Del Río aseguró que “la edad y el sexo determinan la posición de los individuos ante la salud laboral” e identificó riesgos laborales que afectan exclusiva o mayoritariamente a las mujeres:

- Maternidad iStock 000008302112XSmall 200x300 Ellos son chefs, ellas cocinerasy lactancia: aquí citó un estudio de Carmen Mancheño para CCOO en el que se demuestra que el 80% de las empresas madrileñas analizadas presentaba riesgos para la reproducción, el embarazo o la lactancia natural, a pesar de que todas tenían sus planes de prevención activos. Esto es preocupante además por la prevalencia de los llamados “abortos blancos”, provocados por la exposición de la trabajadora embarazada a agentes nocivos o a condiciones de trabajo dañinas.

- Doble jornada laboral (es decir, realizar un trabajo profesional y además el doméstico casi en exclusiva) y los riesgos psicosociales que se derivan de ella (estrés, agotamiento…)

- Segmentación del mercado de trabajo: resulta que la cultura preventiva ha tomado como referencia para establecer los riesgos y las enfermedades laborales trabajos en los que se producen accidentes súbitos, lo que ocurre en sectores muy masculinizados, como la construcción, pero no evalúa el desgaste físico continuo que se produce sobre todo en el sector de los cuidados, muy feminizado. Así que, si un albañil sufre una lesión en la zona lumbar por levantar peso, puede ser considerado un accidente laboral, pero no tendrá la misma consideración una lesión similar si la sufre una cajera de supermercado o una empleada que hace camas en un hotel, provocada por la repetición continua de un mismo movimiento. Y aquí es donde contó la anécdota (o no) de que cuando los hombres entran a formar parte de profesiones tradicionalmente masculinas, tienden a cambiar las denominaciones de los puestos de trabajo por otras con más glamour: ellas eran cocineras, pero ellos son chefs; ellas siempre fueron peluqueras, pero ellos son estilistas y las masajistas se han convertido en los terapeutas.

- Acoso sexual y acoso por razón de sexo (o acoso sexista): para prevenirlo propuso la implantación de protocolos de prevención específicos en cada centro de trabajo. Pérez del Río entiende que si se produce un caso de acoso en el trabajo y el empleador no ha tomado medidas para evitarlo, se le puede exigir responsabilidad solidaria (art. 48 de la Ley de Igualdad). Lo lamentable es que, a pesar de su prevalencia, los convenios colectivos apenas hacen referencia al acoso sexista.

Y concluyó con una reflexión que comparto: la pertinencia de la Ley de Igualdad de 2007, tan criticada en su momento (y todavía), que ha legislado por fin sobre el derecho a la salud de las mujeres también en el trabajo, incluyendo por primera vez la protección de la lactancia y obligando a las empresas a prevenir las situaciones de acoso. Ya era hora.

Más que un post me ha salido una crónica ;-) , pero la doy por buena si he conseguido trasmitir que la prevención de los riesgos laborales puede y debe tener también perspectiva de género. ¿Cuál es tu punto de vista?

Absentismo, humanidad y sentido común

Miércoles, 24 de marzo de 2010

Hoy me he acordado de Raúl. A Raúl se le murió su padre hace unos meses y a ese dolor tuvo que sumarle el de la ausencia de algunos compañeros y compañeras de trabajo, a los que la empresa para la que trabajan no permitió faltar una hora para asistir al entierro, bajo amenaza de despido.

El Entierro Chapingo de Diego Rivera 300x253 Absentismo, humanidad y sentido común

El Entierro Chapingo, de Diego Rivera

El pensamiento que movió a quien dictó semejante orden debió de ser algo así como “pues sí hombre, con las cosas que se pueden hacer en una hora, vamor a prescindir de 4 o 5 personas para que acudan a un acto social por una persona, que, total, ya se ha muerto”. El resultado, por supuesto, fue que los trabajador@s que se quedaron sin ir a acompañar a su compañero (palabras que comparten una hermosa etimología, del latín “comedere ” (comer) y “panis ” (pan), es decir, “comer del mismo pan”), pasaron mucho más tiempo despotricando contra el jefe, planeando opciones para largarse de una vez de semejante empresa y pensando en cómo se encontraría su amigo, que trabajando con la mínima concentración necesaria. ¿Normal, no?

Buceando por la red he encontrado un foro donde se discute sobre la correcta concesión de los permisos laborales remunerados por enfermedad o fallecimiento de un familiar. Y casi todos los opinantes parecen estar de acuerdo en que, más allá de lo establecido legalmente -que hay que respetar- lo más conveniente es utilizar el sentido común, la comprensión y la flexibilidad por todas las partes. Si eres un emplead@ y te corresponden dos días de permiso por la muerte de un familiar con el que en realidad apenas tenías relación y sólo necesitas de verdad uno para el funeral, ve a trabajar el segundo día o trabaja desde casa (si te dejan). Y si eres un empresari@ o responsable de recursos humanos (de personas, vamos) y los compañeros de un trabajador muy apreciado quieren acudir al entierro del padre de éste, no seas más papista que el papa. Sé humano, y si no puedes, calcula las horas que van a perder poniéndote a caldo los que no puedan asistir por tu absurda prohibición.

Este rato de merecida memoria me lleva también a pensar en el recurrente tema del absentismo en España y recuerdo un estudio de UGT que llamaba a desmontar el mito de las altas tasas de bajas laborales en nuestro país en comparación con la “Europa del Norte”. El estudio concluyó que las varas de medir son distintas, porque aquí contabilizamos el absentismo incluyendo ¡las bajas por maternidad! y otros permisos remunerados como los días por fallecimiento de un familiar o por cambio del domicilio habitual.

No soy ninguna experta, pero ¿esta medición tiene sentido? Y otra pregunta, ¿nos hemos puesto a pensar cuantas faltas al trabajo se toman porque no hay otra alternativa? ¿Qué haces si se te pone un hijo enfermo y no lo puedes llevar al colegio o a la escuela infantil? ¿Te lo llevas a la oficina o a la obra; lo dejas en el portal? ¿No sería mejor ofrecer sistemas de apoyo desde la administración y también desde las empresas? Castilla y Léon lo ha hecho con el “cheque-servicio” que permite a los trabajadores del sector privado encontrar una alternativa de confianza cuando su cuidador/a habitual no puede acudir o en casos de enfermedad puntual de hijos u otros familiares dependientes. No será la solución perfecta ni la única (¿qué fue del teletrabajo?), pero éste y otros sistemas de ayuda a domicilio son opciones que merece la pena considerar.

A Raúl, un abrazo.

5 razones para NO hacer un plan de igualdad en tu empresa (y 5 razones para hacerlo cuanto antes)

Jueves, 18 de marzo de 2010

5 RAZONES PARA NO HACER UN PLAN DE IGUALDAD EN TU EMPRESA

-         Si te parece que lo normal y lo que debe ser es que los trabajadores de tu empresa ganen más y tengan mejores puestos que las trabajadoras, no seas hipócrita. NO HAGAS UN PLAN DE IGUALDAD

-         Si no piensas dedicar los recursos suficientes (que no tienen por qué ser muchos) para hacer un buen plan de igualdad para tu empresa, NO LO HAGAS. Lo poco que inviertas no te servirá para nada y te arriesgas a un sanción de la inspección de trabajo exactamente igual que si no lo tuvieras (la inspección mira especialmente que las medidas que se adoptan para corregir las desigualdades se correspondan con las conclusiones del diagnóstico)

-         Si piensas copiar medidas de otros planes que has visto en internet, mejor NO LO HAGAS. Lo que ha funcionado bien en un sitio no tiene por qué hacerlo en otro. Si tienes una fábrica produciendo a tres turnos, ¿vas a implantar la flexibilidad laboral?

-         Si no has identificado un grupo de seguimiento que convierta lo escrito en hecho, mejor NO LO HAGAS. Es como archivar las buenas intenciones.

-         Si crees que esto de la igualdad de oportunidades es una tontería que no tiene nada que ver con la buena marcha de tu negocio, NO LO HAGAS (a no ser que estés obligado/a legalmente, porque entonces la multa a la que te enfrentas te fastidiará las cuentas del año)

iStock 000012066325XSmall 300x198 5 razones para NO hacer un plan de igualdad en tu empresa (y 5 razones para hacerlo cuanto antes)

Y 5 RAZONES PARA HACERLO CUANTO ANTES

-         HAZLO si tienes obligación legal de hacerlo (ya sabes, no está bien incumplir las leyes)

-         HAZLO si crees que es una buena idea hacerlo, aunque no tengas obligación

-         HAZLO si crees que el personal de tu empresa tiene más capacidades de las que realmente está ofreciendo con la organización del trabajo actual. Un buen plan de igualdad de ayudará a que los empleados, y sobre todo las empleadas, desplieguen todo su potencial en beneficio del proyecto empresarial.

-         HAZLO si quieres demostrar a tus públicos que tu empresa es de verdad responsable. Es mucho mejor que patrocinar al equipo infantil de futbito de tu pueblo.

-         HAZLO si necesitas mejorar el clima laboral de la empresa y no te vendría mal intentar reducir el absentismo y potenciar la productividad.

¿Tienes más razones para hacer (o no hacer) un plan de igualdad? ¿Las compartes conmigo?

Conciliación en tiempos de crisis. Mensaje a los empresarios.

Jueves, 25 de febrero de 2010

Ya sabemos que con la excusa de la crisis lo primero que tiende a reducirse son los derechos de los trabajador@s. Pero, ¿qué pasa cuándo al recortar derechos se recortan también los beneficios empresariales? Algo de esto puede pasar con las medidas de conciliación de la vida personal y laboral. Querido/a empresario/a: seguro que este año no le vas a poder subir el sueldo a nadie, pero existen muchas otras maneras de motivación low cost.

Muchos padres y madres trabajadores se desgastan tontamente por cosas fáciles de solucionar. Resulta que, al entrar al trabajo a una hora fija, no pueden llevar a sus hijos al colegio y tienen que montar carambolas de abuelos, tíos, vecinos o incluso contratar a una persona que les cubra ese hueco, a veces sólo por media hora. iStock 000006842059XSmall 200x300 Conciliación en tiempos de crisis. Mensaje a los empresarios.

¿No sería mejor instaurar la flexibilidad horaria de 30 minutos a la entrada y la salida del trabajo y que los emplead@s lleguen tranquilos y sin angustias? Incluidos también los que no tengan familia y simplemente prefieran dormir un rato más por la mañana y salir un poco más tarde. Haz el cálculo.

“Sin personas satisfechas no existen clientes satisfechos”. Recojo esta cita de un profesional de los RRHH , poco sospechoso de ser un sindicalista infiltrado, que abunda en esta ecuación de mejores condiciones laborales = mejor trabajo = mejor producto = cliente mejor atendido. Por supuesto, con la correspondiente exigencia de cumplimiento de objetivos, faltaría más.

¿Sabes que en EEUU un 70 % de los empleados encuestados tienen intención de  cambiar de empresa cuando acabe la crisis? Porque durante estos años duros no les han tratado bien y ahora esperan para cobrárselo en forma de abandono del barco. Por eso quienes no se esfuercen ahora en cuidar a sus emplead@s valiosos porque creen que la crisis ya les retiene, fracasarán luego.

Un detalle importante: no se trata de conceder medidas de compensación laboral “graciosamente” y de arriba abajo. Se trata de poner en práctica la teoría de la participación: preguntar a los trabajadores qué necesitan antes de ofrecerles lo primero que se te ocurra. Como la anécdota de aquel benefactor que siempre le regalaba a su protegido un par de zapatos por navidad, pero nunca le había preguntado qué número de pie calzaba. Pues eso. (más…)