Entradas de la categoría ‘Buenas prácticas’

10 consejos para que las medidas de conciliación funcionen en tu empresa

Miércoles, 14 de julio de 2010

Cuando hablamos de que las medidas de conciliación de la vida personal, laboral y familiar mejoran la satisfacción de las y los trabajadores y por tanto, la motivación, el clima laboral, la productividad, etcétera, etcétera… queremos decir que pueden contribuir a lograr esos objetivos SI ESTÁN BIEN HECHAS. Bien diseñadas y bien implantadas.

Así que se nos ha ocurrido elaborar un decálogo para los responsables de recursos humanos, gerentes o directivos (y directivas) que quieran evitar tropiezos. Aquí lo tenéis:

1)     Escucha antes de ponerte creativo/a: vuelvo a la teoría de la participación que citaba en esta entrada. No sirve de nada (y hasta puede ser contraproducente) anunciar a bombo y platillo un catálogo de medidas de conciliación que nadie necesita. Si la mayoría de tus empleados superan los 45 años, ¿para que quieren cheques-guardería? A lo mejor necesitan apoyo para atender a sus padres, que se están haciendo mayores. Si alguien está buscando canguro para su hijo facilítale la herramienta para encontrarlo, pero no le ofrezcas vales descuento para la ópera. Resumiendo, pregunta SIEMPRE para saber qué es lo que realmente está reclamando la plantilla. Otra cosa es lo que estés dispuesto a ofrecer.

2)     No pierdas de vista la corresponsabilidad: no es tan difícil. Se trata de dejar claro que las medidas de conciliación no son sólo para las trabajadoras, como todavía piensan muchos. Plantéate ofrecer una formación básica en igualdad de oportunidades para abrir mentalidades. Evita el paternalismo, que además suele desprender un tufillo a machismo.

Tiempo flexible de Pablo Fernández Tejón1 224x300 10 consejos para que las medidas de conciliación funcionen en tu empresa

Fotografía ganadora de la primera edición del concurso “ES POSIBLE LA RE-CONCILIACIÓN”, organizado por la Asociación Empresa Mujer. Autor: Pablo Fernández Tejón

3)     No olvides que el trabajo y la vida privada no son compartimentos estancos. Si das facilidades para que las y los empleados se organicen la vida, en todas sus parcelas, te sorprenderás de tus resultados. No tiene sentido prohibir llamadas personales (si alguien se ha dejado en casa a su hijo enfermo y no puede hablar con él va a ser difícil que pueda concentrarse en otra cosa) o el acceso a redes sociales en los despachos. Si el personal se siente cómodo en su trabajo, también se sentirá más comprometido con él y utilizará estos medios que pueden parecerte una distracción a favor de la empresa (comentarios positivos, contactos profesionales…). E igual que no van a dejar de pensar en su familia o en sus planes de vacaciones mientras están trabajando, también se les ocurrirán ideas para aportar al negocio cuando estén paseando por el parque.

4)     Adapta las medidas a las características de la empresa y de su entorno. Puedes inspirarte en las buenas prácticas de otras empresas, pero evita el copiar y pegar. Los catálogos de compensaciones de las multinacionales no encajarán en una imprenta de Albacete con 10 trabajadores. ¿Para qué queréis tickets-restaurante si estáis ubicados en una ciudad pequeña y todo el mundo prefiere ir a casa a comer e incluso echarse una siestecita?

5)     Calcula hasta dónde puedes llegar. ¿Estás seguro o segura de que vas a poder mantener determinado beneficio social en los próximos ejercicios? Si te arrepientes, la vuelta atrás será difícil. En estos tiempos más que nunca, apuesta por soluciones imaginativas y de bajo coste.

6)     Sé transparente y evita la discrecionalidad. No se trata de cultivar el espíritu reglamentista, pero sí de dejar claro el alcance de las posibilidades de ordenación del tiempo, las compensaciones, etc, que se hayan determinado, para evitar malentendidos. Tampoco es buna idea que las medidas elegidas sean un premio para algunos sí y para otros no, aunque cada trabajo tenga sus características propias (no es igual una oficina que una fábrica trabajando a tres turnos a la hora de implantar la flexibilidad horaria).

7)     Comunica internamente: Vale, muy bien, el catálogo de medidas de conciliación ha quedado precioso. Qué bien luce con esa maquetación y esos clip-arts de colores. Pero, ¿seguro que se han enterado sus destinatarios? Elige bien los canales de comunicación para que la información llegue a todos y a todas (¿te has planteado que a lo mejor quienes limpian la oficina no tienen acceso a la intranet?)

8)     Comunica externamente: apuntala tu reputación de cara a tu clientela, tus proveedores, las administraciones públicas… Aprovecha para que tus potenciales empleados sepan que tu empresa es un buen lugar para trabajar. Si hay talentos ahí fuera, no está de más qué sepan lo que ofreces.

9)     Da ejemplo: si te empeñas en quedarte a trabajar hasta las 9 de la noche por sistema, al resto les cohibirá levantarse de su sitio a las 6, por mucho que sepan que pueden hacerlo. A no ser que les digas ¡hasta mañana! con una sonrisa mientras salen por la puerta, claro.

10) Evalúa: ¿se están cumpliendo tus expectativas, los efectos de las medidas adoptadas son neutros o directamente la has fastidiado? Observa y de nuevo, pregunta.

¿Se nos ha quedado algo en el tintero? ¿Qué añadirías tú? Cuéntanos tu experiencia

“La RSE me suena a chino”

Jueves, 6 de mayo de 2010

Esta semana hemos estado trabajando en varios  proyectos para realizar memorias de RSE a pymes de la provincia de Albacete. En uno de los proyectos se incluye un estudio sobre la visión que tienen las empresas locales de la responsabilidad social, y aunque seguro que las conclusiones que extraigamos de él cuando llegue el momento serán muy interesantes, una de ellas ya la intuimos: a la mayoría de las pymes, esto de la RSE les suena a chino.  (Aprovecho para dar las gracias a ADECA, FEDA y CEEI-Albacete por confiar en Concilia2 para diseñar este proyecto)

Les suena a Iberdrola y sus anuncios “verdes”. A Acciona y el hombre que explota. A donaciones al club de jubilados. A la recaudación navideña para África (así, en general). Y en el mejor de los casos a trámite.

iStock 000009096771XSmall1 300x261 La RSE me suena a chinoHay algunas empresas conscientes de que sus actividades no son inocuas, de que lo que hacen o dejan de hacer influye en su entorno, en las personas que trabajan para ellas y en muchas otras indirectamente, pero tener una visión integrada de la responsabilidad social en su día a día les supone  un esfuerzo tremendo si la empresa no nació ya con esa premisa. Es algo para lo que puede haber voluntad, pero que raramente se concibe como una necesidad. Lo mismo que le pasa a la comunicación: ¿cuantas pequeñas compañías se esfuerzan por mejorar sus productos o el servicio que prestan pero no dedican ni un minuto a contar que lo han hecho? Pues eso.

Lo intentó la Unión Europea a través de su Libro Verde y el gobierno acaba de cerrar la convocatoria de ayudas para implantar la RSE en las pymes, pero no es fácil. Muy interesante es el estudio que elaboraron David Murillo y Josep Maria Lozano para el Instituto Persona, Empresa y Sociedad (IPES) del ESADE en 2006 sobre la distancia entre el discurso de la RSE y su calado en las pymes, en este caso catalanas, una de cuyas conclusiones es que la interiorización o no de este concepto depende en buena medida del liderazgo de cada empresa. O sea, del convencimiento del emprendedor o emprendedora.

Se ha avanzado más en el ámbito de calidad, medio ambiente o riesgos laborales, porque la legislación ha ido convirtiendo en obligatorio lo que antes sólo era recomendable, pero muy poco en igualdad de oportunidades, por lo reciente de la ley (aunque ya tiene tres años) o en organización de los tiempos de trabajo, terreno en el que casi todo es voluntario. Además, en momentos de crisis prácticamente nadie se atreve a plantear la necesidad de afrontar estos temas, ni siquiera aludiendo a sus bondades en términos de rentabilidad.

Me quedo con  una frase de Xavier Martínez, director general de TECNOL, una de las empresas seleccionadas para el estudio que os citaba antes como ejemplo de buenas prácticas: “es más fácil innovar para satisfacer a las personas que innovar en productos”. Entonces ¿a qué esperamos?

Conciliación en tiempos de crisis. Mensaje a los empresarios.

Jueves, 25 de febrero de 2010

Ya sabemos que con la excusa de la crisis lo primero que tiende a reducirse son los derechos de los trabajador@s. Pero, ¿qué pasa cuándo al recortar derechos se recortan también los beneficios empresariales? Algo de esto puede pasar con las medidas de conciliación de la vida personal y laboral. Querido/a empresario/a: seguro que este año no le vas a poder subir el sueldo a nadie, pero existen muchas otras maneras de motivación low cost.

Muchos padres y madres trabajadores se desgastan tontamente por cosas fáciles de solucionar. Resulta que, al entrar al trabajo a una hora fija, no pueden llevar a sus hijos al colegio y tienen que montar carambolas de abuelos, tíos, vecinos o incluso contratar a una persona que les cubra ese hueco, a veces sólo por media hora. iStock 000006842059XSmall 200x300 Conciliación en tiempos de crisis. Mensaje a los empresarios.

¿No sería mejor instaurar la flexibilidad horaria de 30 minutos a la entrada y la salida del trabajo y que los emplead@s lleguen tranquilos y sin angustias? Incluidos también los que no tengan familia y simplemente prefieran dormir un rato más por la mañana y salir un poco más tarde. Haz el cálculo.

“Sin personas satisfechas no existen clientes satisfechos”. Recojo esta cita de un profesional de los RRHH , poco sospechoso de ser un sindicalista infiltrado, que abunda en esta ecuación de mejores condiciones laborales = mejor trabajo = mejor producto = cliente mejor atendido. Por supuesto, con la correspondiente exigencia de cumplimiento de objetivos, faltaría más.

¿Sabes que en EEUU un 70 % de los empleados encuestados tienen intención de  cambiar de empresa cuando acabe la crisis? Porque durante estos años duros no les han tratado bien y ahora esperan para cobrárselo en forma de abandono del barco. Por eso quienes no se esfuercen ahora en cuidar a sus emplead@s valiosos porque creen que la crisis ya les retiene, fracasarán luego.

Un detalle importante: no se trata de conceder medidas de compensación laboral “graciosamente” y de arriba abajo. Se trata de poner en práctica la teoría de la participación: preguntar a los trabajadores qué necesitan antes de ofrecerles lo primero que se te ocurra. Como la anécdota de aquel benefactor que siempre le regalaba a su protegido un par de zapatos por navidad, pero nunca le había preguntado qué número de pie calzaba. Pues eso. (más…)

Ya hemos abierto. Pasen y vean.

Lunes, 14 de diciembre de 2009

Pues aquí estamos. Después de meses de preparativos, Concilia2 abre sus puertas en la red.

De aquí en adelante hablaremos de igualdad de oportunidades, de cómo trabajar sin dejar de vivir o mejor, de cómo queremos que el trabajo forme parte de nuestras vidas, pero sin fagocitarlas. Para poder trabajar implicándonos en cada proyecto en vez de simplemente sobrevivir hasta que llegue el viernes.  Porque cuando el trabajo lo ocupa todo, no hay más remedio que escapar.

También trataremos cuestiones relacionadas con los hijos, las personas mayores y dependientes, la organización del tiempo y hasta propuestas de ocio. Esperamos que nos sigáis la pista.

Una cita clásica sobre el asunto de la conciliación entre la vida personal y laboral (todo lo clásico que se puede ser en un terreno bien poco histórico), dice que conciliar no significa trabajar menos, sino trabajar mejor.

¿Os parece que Iberdrola adopta planes de flexibilidad porque quiere perder dinero? Pues va a ser que no, pero el caso es que ésta es la única empresa del IBEX 35 que ha implantado un plan de conciliación laboral para su plantilla. Hace dos años, Iberdrola-Ingeniería estableció un horario intensivo para sus más de 11.000 trabajadores que va de 7:30 a 15:30 de la tarde con flexibilidad de una media hora tanto para la entrada como para la salida. Un año después, la propia compañía reconoce que ha aumentado de manera importante la productividad, así como el nivel de satisfacción de los empleados, cada día más fieles a la empresa. Y todos contentos. (más…)