A la búsqueda de el o la canguro perfecto.

A la búsqueda de el o la canguro perfecto.
11 junio 2013 Andrea - Concilia2

La figura del o de la canguro o niñera es una de las herramientas para la conciliación. Pero, para algunos padres, encontrar una persona que se ajuste a sus necesidades y a las del pequeño, que se congenie con ella, que se adapte al presupuesto disponible, etc. puede resultar complicado. Por este motivo, vamos a ver en este post como facilitar la búsqueda del cuidador o cuidadora perfectos.

Cuidadores-y-canguros-de-confianza

La búsqueda debe empezar cuanto antes, antes de finalizar la baja maternal o antes de necesitar ese servicio de manera irremediable. Buscar una niñera no supondrá un estrés, si hay tiempo suficiente para barajar las distintas opciones.

Se puede empezar a buscar en webs de servicios especializados, confiar en el consejo y la experiencia de algún amigo o familiar, poner anuncios solicitando canguro. Una de las mejores opciones es recurrir a un servicio profesional, que seleccione previamente a una serie de candidatos y candidatas pero que la última palabra la tenga la familia. Este es el caso de Concilia2.

Sea cual sea la forma de buscar, siempre se debe hacer una entrevista. En la entrevista, se aprovechará para pedir referencias, preguntar por experiencias anteriores, motivo de la finalización de otros trabajos, etc. Es interesante haber visto previamente el curriculum de todos los candidatos, para poder hacer preguntas más profundas, o incidir en los temas que nos resulten más importantes.

También es recomendable que los niños estén presentes en la entrevista. De esta manera, se podrá observar que relación se establece, si es cariñosa con ellos, y que sensación nos transmite.

Tras la entrevista, siempre se puede hacer un par de días de prueba, para acabar de tomar esta decisión.

Una vez elegido/a, se recomiendan seguir los siguientes consejos:

– Acordar horario y sueldo. Asegurarse de que no haya sorpresas ni malentendidos.

– La primera semana de trabajo, la madre o el padre del pequeño deben estar presentes. Ir aumentando progresivamente el tiempo que el bebé está solo con su cuidador o cuidadora, para que se acostumbre y no suponga un cambio drástico.

Explicar y anotar las costumbres del pequeño, y todo aquellos que se considere necesario. También hay que anotar números de teléfono a los que llamar en caso de emergencia, o dudas.

Por último, hay que recordar que el niño o la niña son el mejor indicador de como es la relación entre ellos y el cuidador/a. Aunque es normal que al principio el pequeño rechace a su canguro, si esto se prolonga en el tiempo, hay que identificar la causa para poder solucionarlo.

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