7 ejemplos claros de por qué las mujeres cobran menos

7 ejemplos claros de por qué las mujeres cobran menos
25 febrero 2016 Ana Olego
discriminación salarial

Ya hemos tratado anteriormente el tema de la discriminación salarial entre mujeres y hombres; la celebración, el pasado 22 de febrero, del Día Internacional contra la Discriminación Salarial y la conmemoración, el próximo 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer invitan a regresar a él.

Que existen diferencias salariales entre mujeres y hombres parece un hecho aceptado, lo que cuesta comprender es dónde está la diferencia o por qué existen. Si por ocupar un mismo puesto de trabajo mujeres y hombres cobran lo mismo —y así es, por lo menos en el papel— por qué se afirma entonces que las mujeres cobran menos.

Aquí te lo contamos. ¡Sigue leyendo, te asombrarás!discriminación salarial

Ejemplos de brecha salarial o por qué, en ocasiones,  las mujeres cobran menos que los hombres:

1. Incapacidad Temporal (IT) por contingencias comunes derivadas del embarazo.

Si el convenio no establece una mejora por una IT se cobra menos. Si la trabajadora está en IT derivada del embarazo —retención de líquidos, mareos, dolor de espalda, embarazo de riesgo por edad, abortos involuntarios anteriores, etc.— la trabajadora embarazada cobrará menos que el otro progenitor (hombre), aunque ambos trabajen en la misma empresa, en la misma categoría y con el mismo salario. Esto es así para todas las trabajadoras ¿no?

2. Despido por embarazo o maternidad.

En periodo de prueba —que en el caso de personal técnico cualificado puede alcanzar los seis meses de duración— la empresa tiene capacidad para despedir a la trabajadora gestante sin alegar motivo. No corre el mismo riesgo el otro progenitor (hombre) que trabaja en la misma empresa, en la misma categoría y con el mismo salario.

3. Disfrute de los derechos de conciliación de la vida laboral, personal y familiar.

Más del 90% de las personas que solicitan reducción de jornada o excedencia por cuidado de menor son mujeres. La reducción de jornada supone pérdida parcial del salario, en el caso de la excedencia se pierde totalmente. Si el otro progenitor (hombre) trabaja en la misma empresa, con la misma categoría y el mismo salario no pierde salario porque no disfruta de éstos derechos, tampoco oportunidades de promoción profesional y por tanto de incrementarlo.

discriminación salarial

4. Pluses e incentivos:

  • Plus de antigüedad. Las mujeres no lo cobran o lo cobran en menor cuantía. Quién puede cobrar mayor plus de antigüedad por ser ingeniero, programador, cámara de cine, soldador, trabajador en gasolinera, etc. ¿un hombre o una mujer?
  • Plus de disponibilidad. Las mujeres no lo cobran, generalmente, porque no tienen disponibilidad; tienen que hacerse cargo de la prole.
  • Plus de nocturnidad. Las mujeres lo pierden porque concretan sus jornadas de trabajo en el turno de mañana cuando los menores están en las guarderías. Lo mismo ocurre con el plus de turnicidad.

Continuamos …

5. Categorías profesionales diferentes.

Si bien existen más mujeres que estudian derecho y más mujeres que son juezas, éstas desaparecen a medida que subimos en la escala judicial. Hay más hombres que mujeres en las Audiencias Provinciales, en los Tribunales Superiores de Justicia, etc. Esto mismo ocurre en otros sectores de actividad.

6. Infravaloración de los trabajos realizados por mujeres.

¿Qué causas o razones objetivas justifican que “la limpiadora” se la última categoría profesional —y la que menos cobra— en todos los convenios colectivos. ¿Cuáles son las causas para que el Régimen de Empleadas de Hogar sea el más precario de todos los que existen?¿no reviste acaso “penosidad” limpiar los baños públicos de una estación de tren o de autobuses?¿quiénes los limpian?¿y cobran estas personas plus de penosidad o plus de peligrosidad?¿por qué no?

salario mujeres

… y por último.

7. La doble jornada laboral.

Las mujeres trabajan dentro y fuera de casa, pero el trabajo que se realiza en casa no se ve, no se valora, no tiene la consideración de tal; y por tanto, no cotiza a la Seguridad Social y tampoco se retribuye. Las mujeres lo han hecho durante toda la historia de la humanidad, ¡y lo han hecho gratis! A quién le interesa cambiar …  🙄

Hay más ejemplos, estos son sólo algunos. Y tú ¿has sufrido discriminación salarial?

4 Comentarios

  1. isabel 9 meses hace

    Es algo un poco ilógico que quieras hablar sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres y des por hecho que las personas que realizan las tareas domésticas y que llevan a sus hijos a la guardería son las mujeres, cuando existen muchos hombres que lo hacen.

  2. Charlie 8 meses hace

    Nunca mejor dicho, Isabel. Todo el artículo en sí se encuentra alimentado de mitos, hechos manipulados, y estereotipos (irónicamente). La crianza de los hijos es ocupación de ambos padres; ninguna ley impone a la madre esta tarea. Si existen casos mayoritarios donde la mujer decide reducir su carrera personal para pasar más tiempo con sus hijos, ni las empresas ni el Estado deben pagarlo; de la misma forma que no se pagaría más a un hombre porque decida ponerse la casa al hombro. De ahí el artículo va en picada, dejando en claro que la autora simplemente googleó por una hora y cambió palabras; tira porcentajes sin citar fuentes, habla de leyes sin leerlas.
    Penoso, verdaderamente. La desinformación de esta página y las similares ocasionando que las mujeres tomen todo el odio social y lo empujen contra el género masculino; ya que al buscar informarse, sólo encuentran un ruido de la campana, viniendo de personas sin nivel terciario, ni las habilidades de interpretación, redacción e investigación correspondientes.
    Temo por la presente generación; donde haber nacido con ciertos órganos reproductivos automáticamente daría derecho a trabajar menos, tomar más licencias, retirarse o ascender a cargos solamente por pertenecer a un determinado sexo… Irónico que se busque invertir la balanza en lugar de igualarla 🙂

    • Concilia2 8 meses hace

      Buenos días Charlie,

      Desgraciadamente, los estereotipos y roles de género siguen presentes en la sociedad actual. Y, por supuesto, la crianza de los hijos debería ser ocupación de ambos padres, el problema es que, según dicen las estadísticas (https://goo.gl/7iu7sA) y, no hay nada más que mirar a nuestro alrededor, la carga doméstica y de cuidados recae mayoritariamente en las mujeres.
      Por supuesto, ninguna ley impone a la madre esta tarea pero social y culturalmente es el rol que se ha impuesto a las mujeres. Ellas no nacen queriendo ser “amas de casa”, es algo aprendido e interiorizado durante todo el proceso de socialización. Y, por supuesto, si no cambiamos la forma de educar dejando a un lado estereotipos y roles, esto seguirá ocurriendo.
      Las empresas y el estado, como agentes sociales deben contribuir, al igual que los ciudadanos y ciudadanas, a crear una sociedad más justa e igualitaria. Desde el Estado promoviendo leyes igualitarias (por ejemplo, permisos de maternidad y paternidad iguales e intransferibles) y desde las empresas no discriminado a las mujeres por su sexo (por ejemplo, preguntandoles en una entrevista de trabajo si tienen pensado tener familia).

      Muchas mujeres no eligen reducir su jornada laboral, solicitar una excedencia o tener un contrato a tiempo parcial (con la correspondiente reducción de salario), se ven obligadas porque no hay un reparto equilibrado del tiempo que dedican mujeres y hombres a las tareas del hogar y de cuidados.

      De esto no tienen la culpa los hombres, de hecho, a ellos los estereotipos y roles también les perjudican gravemente. En ningún momento con estos artículos se pretende incidir al “odio” hacia los hombres, sino concienciar sobre las desigualdes existentes y sobre la necesidad de trabajar entre todos y todas para erradicarlas.

      Y si, hoy en día el hecho de haber nacido con distintos órganos reproductivos da lugar a que desgraciadamente tengan que trabajar menos horas, tengan que coger más permisos y cobren menos.

      No se busca invertir la balanza, se trata de igualarla. Para ello es preciso que ambos sexos estén en los mismos niveles (entre ellos, los salariales). Se trata de tener las mismas oportunidades independientemente de cuales sean luego nuestras elecciones personales.

      Saludos,

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